jbaranao

Realistas contra really realistas

José de San Martín evaluaba instalar monarquías constitucionales en los territorios recién liberados del Imperio español. Concordaba con el plan de Juan Martín de Pueyrredón de instalar en Chile un príncipe británico, y se negoció con un enviado especial del duque de Richelieu para coronar un príncipe francés en Buenos Aires.

Tras expulsar a los realistas de Perú, San Martín se lanzó a la búsqueda de candidatos para gobernar. Retomó la iniciativa de una monarquía constitucional. Envió a Europa a dos emisarios con la misión de convencer de gobernar Perú al príncipe de Sajonia y Coburgo. No descartó consultar otras casas reales, con tal de que contaran con el respaldo del Reino Unido y que fueran católicos o al menos se convirtieran antes de asumir. Se exploraba incluso la posibilidad de que fuera un monarca español, representante del mismísimo imperio que acababan de expulsar.

En último recurso [los comisionados] podrán admitir de la casa de España al duque de Luca.

Por fortuna no era párroco de Putaendo

Tras el triunfo en la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, el ejército patriota llegó a Santiago. José de San Martín citó a un sacerdote realista de apellido Zapata que predicaba que el invasor no merecía nombre de santo y que se debía hablar de Martín a secas. El general le ordenó abreviar su apellido y en adelante firmar los documentos oficiales como el Padre Pata.

Esa fonda sí que no es vegetariana

Para el dieciocho de 1873, el público del parque Cousiño se quedó con los crespos hechos de ver a un fueguino a quien hacían llamar el antropófago José. De acuerdo con un cronista de El Ferrocarril, con generosa dosis de su propia cosecha, “ha estado enfermo desde su llegada a Santiago, por falta tal vez de su alimento favorito”.

Por fortuna, chuecos no eran

En mayo de 1788, Ambrosio O'Higgins figuraba de comandante de La Frontera. Se encontraba abocado a recuperar la parafernalia litúrgica del obispo de Concepción, recién liberado de un breve cautiverio mapuche del que salió en una pieza gracias a la fortuna. Dos caciques apostaron la vida del purpurado en un partido de chueca y ganó el bando no homicida (en 1978 un bus de Carabineros fue despachado a ese mismo lugar a detener un match, y los jugadores, cual homenaje histórico, repelieron a chuecazos a las fuerzas del orden).

En eso, O'Higgins fue informado de que se lo nombraba gobernador de Chile. Partió a Santiago, las alhajas del purpurado pasaron al olvido, y por años se vio a caballos de mocetones de la Frontera ornados con casullas obispales.

Este es un dato freak de pelo entero

Durante el siglo XVIII se importaban desde Cádiz a las colonias americanas sombreros de piel de castor. Los había de pelo entero y de medio pelo. Estos último, dos pesos más baratos, eran los preferidos por la clase trabajadora, origen de la expresión “de medio pelo” como sinónimo de rasca.

“He descubierto la gravedad. Lástima que tan tarde”

Augusto Pinochet no hubiera sido la autoridad más prolongada de la historia de Chile de no ser por una insensatez ecuestre.

El gobernador Gabriel Cano y Aponte llevaba 15 años y diez meses en el poder cuando, montado, intentó que su caballo se apoyara con las manos en una pared vertical. El caballo se fue de espaldas, recibió el peso encima y murió a los tres meses.

No le des las espaldas a esta etimología

Dado que los ganaderos coloniales tarde, mal y nunca se bajaban del caballo, los indígenas comenzaron a hablar de huaso, que en quechua significa “espalda” o “ancas”, porque casi siempre los veían a espaldas del animal. Un huaso no era alguien de campo, sino un jinete.

“Como sobre lo negro no hay tintura, él quedó tan negro como su ventura”

Los pocos africanos que llegaron a Chile durante la Conquista y la Colonia supusieron una sorpresa de proporciones para los indígenas. El color de la piel de uno que naufragó en 1542 o 1543 cerca del actual Los Vilos les causó espanto. Cuenta el cronista Mariño de Lobera que, para blanquearlo, lo lavaron con agua muy caliente, refregándolo con corazones de mazorcas de choclo, “pero como sobre lo negro no hay tintura, él quedó tan negro como su ventura […] después de esto le dieron una muerte muy cruel”. Aún existe ahí la Quebrada del Negro.

Góngora Marmolejo relata que en 1556, descolocados por la oscuridad de la piel de una esclava valdiviana, la ataron de pies y de manos, le echaron cántaros de agua encima y con arena y toda la aspereza de la que fueron capaces la fregaron para limpiarla. Como la curiche no desteñía la desollaron, rellenaron su piel con paja y así la pasearon por toda la región. Mariño de Lobera añade una historia similar respecto de un esclavo capturado en 1548 cerca de La Imperial.

Page 315 of 341
1 … 313 314 315 316 317 … 341