Un presidente con poderes Jedi
El 30 de enero de 1835, Richard Lawrence disparó su Derringer contra el presidente estadounidense Andrew Jackson. Falló. Sacó una segunda pistola de su chaqueta. También falló.
Jackson, ya bastante anciano, comenzó a golpearlo con su bastón, con tal violencia que hubo que detenerlo.
Lawrence fue apresado y las pistolas requisadas. Ambas estaban debidamente cargadas y dispararon sin problemas. La probabilidad de que ambas pistolas fallaran en forma consecutiva es de una en 125.000.
