“Ese Marx no es más que una moda pasajera”
Un censor del Imperio Ruso recomendó en 1872 no prohibir El Capital de Karl Marx porque "poca gente lo leerá y menos lo entenderá".
Un censor del Imperio Ruso recomendó en 1872 no prohibir El Capital de Karl Marx porque "poca gente lo leerá y menos lo entenderá".
En enero de 1933, cinco hombres intentaron asesinar a un mendigo alcohólico llamado Michael Malloy, de New York, para cobrar el seguro de vida.
Le dieron crédito ilimitado en el bar de uno de ellos para que bebiera hasta morir, pero sólo perdía la conciencia. Reemplazaron el licor por anticongelante, pero, tras perder la conciencia, volvía por más. Luego le dieron trementina, linimento de caballo y veneno para ratas. Le dieron ostras crudas remojadas en metanol, y luego un emparedado con sardinas podridas mezcladas con veneno y tachuelas de alfombra. No murió.
Una noche de -26 °C, dejaron a un Malloy borracho en la nieve y esparcieron 5 galones de agua en su pecho desnudo. Malloy reapareció la mañana siguiente a pedir su trago.
Lo atropellaron con un taxi a 72 km/h. Sólo lo tuvo en el hospital por tres semanas con huesos rotos.
Finalmente, lo mataron inyectándole gas directamente en la boca.
La policía descubrió el asesinato y cuatro de los cinco homicidas fueron ejecutados en la silla eléctrica.
En junio de 1923, la carrera de caballos del Belmont Park, Nueva York, fue ganada por el jinete Frank Hayes. Cuando el dueño del caballo fue a felicitarlo, se dio cuenta de que Hayes había muerto de un ataque al corazón durante la carrera, y que había corrido la segunda parte muerto sobre el caballo.
En 2012, una empresa australiana comenzó a fabricar un perfume que logra emular el olor que tienen los computadores MacBook Pro recién abiertos. El cóctel de aromas incluye pegamento, plástico, goma y metal, entre otros ingredientes.
El arsénico, un elemento altamente tóxico, ha sido utilizado con frecuencia con fines estéticos.
En la Europa medieval era común entre mujeres nobles ingerirlo para mejorar su complexión. Hacían palidecer al destruir tus glóbulos rojos.
En la década de 1850, los informes sobre los consumidores de arsénico en Austria iniciaron una moda por productos de belleza con dicho elemento. Cremas y jabones conferían una palidez tuberculosa apetecida por las damas.
Tres clientes muerto de ataques al corazón comiendo en el restaurante de Las Vegas Heart Attack Grill. El local ofrece una hamburguesa llamada Bypass con más de un kilogramo de carne, y otra con 20 rebanadas de tocino.
Clientes de más de 160 kilogramos de peso comen gratis si se pesan con una enfermera-mesera antes de comer.
Era práctica común entre las mujeres del siglo XVIII emplear orina tibia de niños hombres para borrar sus pecas.
Un tipo —cuyo nombre se mantuvo en reserva— se quejaba de los "senos miserablemente pequeños" de su mujer. Al tiempo, él mismo comenzó a desarrollar pechos. ¿La razón? Su mujer se estaba aplicando en sus senos una crema con contenido de estrógeno para incrementar su tamaño, la que el hombre involuntariamente ingería mientras chupaba los objetos de deseo de su mujer.
En un caso similar, el funcionario de una funeraria se comenzó a aplicar una crema con contenido de estrógeno para mejorar el aspecto de su piel, y desarrolló pechos también.