La famosa parrillada de príncipe del mundo islámico
Avicena (c. 980 – 1037) no descartaba métodos psicológicos para tratar a sus pacientes. En una ocasión......Avicena (c. 980 – 1037) no descartaba métodos psicológicos para tratar a sus pacientes. En una ocasión un príncipe persa afirmó que era una vaca y se negó a comer. Mugía y gritaba “mátenme para hacer un buen guiso de mi carne”. Avicena se le acercó con un cuchillo en la mano y dijo: “La vaca está demasiado flaca y no está lista para ser sacrificada. Debe alimentarse adecuadamente y lo mataré cuando esté sano y gordo”. Ante tal diagnóstico, el príncipe comió con fruición, ganó fuerza y se deshizo del delirio.




