Desde que Johannes Hofer acuñó la palabra “nostalgia” en 1688 y hasta bien entrado el siglo XIX, se aplicaba solo a los suizos. Se creía que era una enfermedad cerebral, capaz de producir incluso la muerte. A los soldados suizos de servicio en el exterior se les prohibía cantar, interpretar o incluso silbar melodías alpinas.
En 1832, el London Medical and Surgical Journal escribía sobre la:
Nostalgia, o la enfermedad suiza. Esta enfermedad es considerada particular de los suizos, y es ocasionada por un deseo de revisitar su propio país, y de ser testigo otra vez de las escenas de su juventud. Este deseo comienza con tristeza melancólica, amor por la soledad, silencio, debilidad corporal, etc., y solo puede curarse retornando al país natal. Avenbrugger dice, al disectar los cuerpos de quienes han perecido como consecuencia de esta enfermedad, que por lo general se detectan lesiones cardíacas.