“Hubo que sacarle el secreto con fórceps”
En 1631 el francés Peter Chamberlen inventó un nuevo tipo de fórceps obstétrico, antecedente directo del actual. La tecnología se mantuvo en secreto en el seno de su familia por cuatro generaciones de manera de obtener dinero extra, hasta que un ejemplar fue revelado en 1813. Para utilizarlo, el médico vendaba los ojos de la parturienta, exigía que la comadrona y sirvientas dejaran la sala antes de sacarlo de la caja, y se debía bajar las cortinas. Se martillaba y se hacían sonar campanas para confundir a quienes estuvieran cerca.
En 1631 el francés Peter Chamberlen inventó un nuevo tipo de fórceps obstétrico, antecedente directo del actual. La tecnología se mantuvo en secreto en el seno de su familia por cuatro generaciones de manera de obtener dinero extra, hasta que un ejemplar fue revelado en 1813. Para utilizarlo, el médico vendaba los ojos de la parturienta, exigía que la comadrona y sirvientas dejaran la sala antes de sacarlo de la caja, y se debía bajar las cortinas. Se martillaba y se hacían sonar campanas para confundir a quienes estuvieran cerca.
