“Bueno, en el medioevo también hay que pagar el arriendo”
El gran héroe cristiano Rodrigo Díaz de Vivar, alias Cid Campeador, peleaba también por el bando musulmán si la paga era atractiva.
El gran héroe cristiano Rodrigo Díaz de Vivar, alias Cid Campeador, peleaba también por el bando musulmán si la paga era atractiva.
En una ocasión, Irving Thalberg, jefe de producción de MGM, regresó a su oficina y encontró a los hermanos Marx desnudos asando patatas en la chimenea, a modo de protesta por su demora en atenderlos. Otra vez hicieron emerger a Thalberg de su despacho prendiendo fuego a una pila de papeles en su puerta y gritando “¡fuego!”.
Frédéric Chopin era un gran imitador. Vistiendo un traje de su amigo Franz Liszt y una gran peluca rubia para simular su pelo, un día abrió la puerta a un conocido, y fingió su papel al punto que el visitante agendó una cita para el día siguiente, aun cuando el verdadero Liszt estaba a unos metros de distancia, perfectamente visible. Aparentemente, Chopin se las arregló para lucir más como Liszt que el propio Liszt. Otra víctima de sus tretas se topó con el verdadero Liszt unos días después y le dijo “¡Ah! ¡No Chopin, esta vez usted no me engañará!” .
Guillermo el Conquistador fue coronado rey de Inglaterra en 1066 en una accidentada ceremonia: los guardias normandos apostados afuera interpretaron las entusiastas aclamaciones de los asistentes al interior de la Abadía de Westminster –proferidas en una áspera lengua extranjera que no manejaban– como una rebelión. No idearon nada mejor que prender fuego a las casas de los alrededores para sofocar lo que sea que se maquinaba allá adentro.
De acuerdo con el historiador contemporáneo Procopio de Cesarea, Teodora, la esposa del emperador Justiniano, tenía sexo con 30 hombres por orgía, y se quejaba amargamente ante Dios por haber sido dotada solo de tres orificios.
En 1989, las tropas estadounidenses emitieron heavy metal a todo volumen, como Highway to Hell de AC/DC, frente a la embajada del Vaticano en Panamá. Era un mecanismo de desalojo forzoso del dictador Manuel Noriega.
El humorista y actor Harpo Marx junto con el guionista Ben Hecht y otros amigos del espectáculo formaron un conjunto de música de cámara. Groucho Marx, hermano de Harpo quiso unirse, pero lo excluyeron porque solo tocaba la mandolina, un instrumento indigno de la “Ben Hecht Sinfonetta”. La noche del primer ensayo, en el segundo piso de la casa de Hecht, Groucho apareció de improviso por la puerta. “¡Cállense, por favor!”, y desapareció tras un portazo. Algo confundidos por la aparición, reiniciaron la pieza, y de nuevo Groucho emergió: “¡Cállense, horrendos amateurs!”. Al comenzar por tercera vez, un atronador sonido orquestal irrumpió de la planta baja. Era la obertura de Tannhäuser. Bajaron las escaleras y encontraron a Groucho dirigiendo la Orquesta Sinfónica de Los Ángeles, al menos cien apretujados músicos en el living de Hecht.
La última atracción de Disneyland que Walt Disney supervisó personalmente fue Los Piratas del Caribe. Decepcionados con el aspecto de los esqueletos de utilería, contactaron a conocidos en el Centro Médico de la UCLA. Consiguieron especímenes reales del departamento de anatomía.
Solo años después los “imaginieros” (como en Disney se llama a los “ingenieros” que “imaginan”) crearon modelos verosímiles. Los esqueletos fueron entonces retornados a sus países de origen e incluso recibieron sepulturas como corresponde.
Durante las clasificatorias para Brasil 2014, a Islandia solo le faltaba superar a Croacia en el playoff para convertirse en la nación menos populosa en alcanzar un Mundial. La federación islandesa puso 9.800 boletos a la venta a las 4 a.m., por temor a que la web colapsara si se lanzaban en horario hábil. Las entradas se agotaron antes del amanecer.