jbaranao

Es que “telefonéame” nunca ha sido muy lírico

El primer hit de Britney Spears, ...Baby One More Time, fue criticado por las supuestas evocaciones sadomasoquistas de la frase Hit me baby one more time. En realidad provino de una confusión de los compositores suecos, quienes creían que hit era jerga norteamericana para “pégame un telefonazo”.

Para contraer cáncer melódicamente

La BBC escogió al álbum de The Sound of Music (La novicia rebelde / Sonrisas y lágrimas) como una de las piezas a emitir para levantar el ánimo del pueblo británico en caso de un ataque nuclear.

Solo para músicos callejeros sin problemas lumbares

El primer instrumento propiamente electrónico fue el telarmonio que Thaddeus Cahill trajo al mundo en 1897. Nunca se popularizó, quizás porque el último modelo pesaba 200 toneladas y su transporte demandaba 30 vagones de tren.

Lo de las frecuencias es un frecuente problema

Maurice Ravel se hizo conocido por su Bolero (1928), que repite una y otra vez la misma melodía con distintos timbres, recurso del que se valió debido a un daño cerebral que limitó su capacidad de distinguir frecuencias.

La pelotudez comienza por casa

En 2007, Derry City y Bohemians F.C. jugaban la final de la Irish League Cup. El locutor Mark Patterson anunció una y otra vez que un vehículo bloqueaba la entrada. Tras media hora sin respuesta del público, cayó en cuenta de que la placa pertenecía a su propio automóvil.

“Y además, falta contraste para la transmisión televisiva”

Para el Campeonato Sudamericano de Selecciones de 1921 (actual Copa América), el presidente brasileño Epitácio Pessoa dictaminó que nadie con piel morena podría integrar la selección por razones de prestigio patrio.
En aquellos días no era sencillo nacer con abundancia de melanina. El delantero Arthur Friedenreich era mulato, hijo de un alemán con una lavandera negra, y solía retrasar su entrada al ruedo porque antes se planchaba sus rizos para camuflar así sus genes africanos. El único mulato del Fluminese, Carlos Alberto, mitigaba su “condición” blanqueándose el rostro con polvo de arroz.

Las copas son para los perdedores

De acuerdo con la tradición, los griegos sostuvieron competencias atléticas en honor a Zeus desde el 776 a. de C., los llamados Juegos Olímpicos. Cada cuatro años, los atletas corrían con escudos y armaduras de 27 kilos, competían en carruajes y participaban de otras recreaciones del estilo. El ganador recibía como premio a una mujer, la que podía tasarse en hasta cuatro bueyes si el título era importante.

Sonrisas para 20th Century-Fox, lágrimas para todos los demás

En 1966 The Sound of Music (conocida en Latinoamérica como La novicia rebelde y en España como Sonrisas y lágrimas) superó el reinado de 24 años de Lo que el viento se llevó como la película más taquillera de la historia hasta ese momento. En Salt Lake City, una ciudad de 199.300 habitantes, vendió 309 000 boletos. La taquilla desafió la demografía también en Albany y Orlando. Variety publicó que una mujer de Los Ángeles vio el film 58 veces, un marino de Puerto Rico 77, y un tipo de Nottingham 102. Un hombre de Florida la vio diez veces y transcribió el guion de memoria.

La comunidad del anillo. Y las agujas.

Ocho de los nueve actores de la comunidad del anillo visitaron a un tatuador de Wellington para inmortalizar un “nueve” élfico en su piel. No así John Rhys-Davies (Gimli), cuyo doble lo recibió en su lugar.

Page 309 of 341
1 … 307 308 309 310 311 … 341