Con estilo hasta el final. Y después del final también
Elizabeth Taylor instruyó que su ataúd llegara 15 minutos tarde a su propio funeral.
Elizabeth Taylor instruyó que su ataúd llegara 15 minutos tarde a su propio funeral.
Hasta fines de los '60, no se admitían hombres con pelo largo en Disneylandia. Jim McGuinn, futuro fundador de los Byrds, fue rechazado en 1964 por llevar el corte de pelo de los Beatles.
Siguiendo las enseñanzas de Aristóteles, Santo Tomás sostenía que los embriones masculinos adquirían alma 40 días después de la concepción, mientras que los femeninos debían esperar hasta el día 90. Una idea que influyó por cientos de años en la legislación sobre aborto.
El director de Casablanca Michael Curtiz, nacido en Hungría como Manó Kaminer, nunca acabó de dominar el inglés. Filmando La carga de la Brigada Ligera, pidió "caballos vacíos" en lugar de "caballos sin jinetes". En una de piratas con Errol Flynn, quiso decir lunge (algo así como “al abordaje”) pero el equipo entendió lunch y abandonaron el set para almorzar.
Filmando Éxodo, incapaz de hacer llorar a un grupo de niños israelíes, el director Otto Preminger gritaba una y otra vez: “lloren, pequeños monstruos”. Al fin, le susurró a un asistente que llevara a sus madres sobre una colina, fuera de su vista. “Ven, nos hemos llevado a sus madres. Nunca las volverán a ver ¡Nunca!”. Corrieron todas las lágrimas que hacían falta.
Antes de grabar Yesterday, los Beatles la ofrecieron a Billy J. Kramer y Chris Farlowe. Ambos la rechazaron. El primero, por no encajar en su repertorio. El segundo, por estimarla demasiado suave. Hoy Yesterday es la canción más versionada del mundo.
En octubre de 1973 Chile debía jugar en Santiago el playoff para el mundial de Alemania contra la Unión Soviética. Las manchas de sangre del Estadio Nacional estaban demasiado frescas para gusto del Kremlin, que negó la participación de su selección. La federación chilena ofreció otro estadio, pero no fue suficiente. En lugar de anotar triunfo por walkover, se montó el show completo. La oncena titular se formó de acuerdo con el protocolo y saludó a los quince mil espectadores que, en palabras de Axel Pickett, “compartían las graderías con una muchedumbre de fantasmas”. Dieron el puntapié inicial y se comunicaron pases con parsimonia, al tiempo que avanzaban hacia el guardapalos ausente. En la boca del arco, el capitán Francisco “Chamaco” Valdés anotó el tanto menos meritorio de su carrera.
Treinta años después, el defensa Evgeny Lovchev hizo notar una consideración reglamentaria que bien pudo cambiar las cosas: “El último pase fue hacia adelante”. ¡El gol debió ser anulado por offside!”. Tenía razón. El show siguió adelante con un match contra el Santos brasileño, organizado para justificar la venta de boletos. Los recién clasificados fueron goleados 5-0.
A falta de más desparpajo, Chile exigió una compensación de US$ 300.000 por pérdida de taquilla
Entre 1209 y 1229 tuvo lugar la cruzada albigense en Occitania. El objetivo era aplastar a los cátaros, una facción ascética cristiana medieval del sur de Francia. Entre otras peculiaridades, se negaban a comer cualquier cosa que fuese producto directo o indirecto del coito, incluyendo queso y huevos. Lo consideraban una impura mezcla de lo material y lo espiritual. Los pescados, sin embargo, sí formaban parte de su confinado menú, porque los suponían frutos espontáneos del mar.
Ricardo I (Ricardo Corazón de León) fue uno de los reyes más famosos de Inglaterra, pero no pasó allí más que seis meses en toda la década de su reinado y no hablaba inglés. Su reina jamás puso pie allí. Vivían en Francia