Obelix diría que el romanó está majareta
En 1837 George Borrow publicó Embeo e majaro Lucas, el Evangelio de San Lucas en romanó. Los hablantes de romanó (los mal llamado gitanos) prestaron más atención a los aspectos del santo que recordaban la enajenación mental y su desconexión con la vida real, y majaro pasó de significar "santo" en romanó a "majareta", loco en castellano.
