Gimnasia con dejo a cuartel de bomberos
En la competencia de gimnasia de los Juegos Olímpicos de Atenas 1896 hubo competencia de......En la competencia de gimnasia de los Juegos Olímpicos de Atenas 1896 hubo competencia de escalar la cuerda.
En la competencia de gimnasia de los Juegos Olímpicos de Atenas 1896 hubo competencia de escalar la cuerda.
En los Juegos Olímpicos de París de 1900, un periodista danés llamado Edgar Aaybe cubría el evento. De improviso, fue invitado a reemplazar a un competidor del Juego de la cuerda de había caído enfermo.
Aaybe terminó ganando medalla de oro en representación del combinado Dinamarca-Suecia.
Junto con su constitución de 1921, Liechtenstein estableció como bandera oficial una franja horizontal roja con una azul. Todo iba bien hasta que en los Juegos Olímpicos de 1936 se enteraron de que su flamante bandera era idéntica a la de Haití (en su versión civil, sin escudo).
Para evitar confusiones, las autoridades de Liechtenstein añadieron la corona que exhibe hasta hoy.
Jen Bricker nació sin piernas y fue abandonada al nacer por sus padres. Fue adoptada y, a pesar de sus limitaciones, devino en gimnasta, inspirada por el oro del equipo femenino de Estados Unidos en los olímpicos de 1996. De ese equipo idolatraba especialmente a Dominique Moceanu. “Me sentí atraída por ella porque nos parecíamos y eso era muy importante para mí”.
En 2003, Bricker descubrió que su ídolo deportivo era su hermana biológica.
En los Juegos Olímpicos de Helsinki de 1952, el equipo indio de fútbol desafió tanto al equipo yugoslavo como al frío escandinavo jugando descalzos. Perdieron 10 a 1. Después tal debacle, su propia federación volvió obligatorio el uso de zapatos.
Como parte de su preparación para los Juegos Olímpicos de 1976, a los nadadores de Alemania Oriental les bombearon 1,8 litros de aire a través del ano hasta el colon para aumentar su flotabilidad.
Al parecer, ayudó a los especialistas en crol y espalda, pero un nadador de braza se quejó de que el gas acumulado en el intestino hacía que sus pies sobresalieran del agua.
Con solo veintiún años, el uruguayo Pedro “Petrucho” Petrone fue el máximo goleador de los Juegos Olímpicos de 1924, con siete dianas, aun cuando se rehusaba a cabecear para no estropear la brillantina de su cabello.
Para los Juegos Olímpicos de 1924, cuenta Eduardo Galeano respecto de los futbolistas uruguayos:
Las gambetas de los jugadores uruguayos, que dibujaban ochos sucesivos en la cancha, se llamaban moñas. Los periodistas franceses quisieron conocer el secreto de aquellas brujerías que dejaban de mármol a los rivales. José Leandro Andrade, intérprete mediante, les reveló la fórmula: los jugadores se entrenaban corriendo gallinas, que huían haciendo eses. Los periodistas lo creyeron, y lo publicaron.
El maratón de los Juegos Olímpicos de 1904 en San Luis, Estados Unidos, se corrió con hasta 32 ºC, en su mayoría por polvorientos caminos rurales. Los vehículos de los oficiales corrían antes y después de los participantes, creando nubes de polvo. En esas condiciones, solo 14 de los 32 inscritos lograron terminar la carrera.
El ganador, Thomas Hicks, recibió durante los últimos kilómetros varias dosis de veneno para ratas (estricnina) mezclado con brandy, a objeto de estimular su sistema nervioso. Otro corredor fue perseguido por perros por cerca de una milla. Otro, comió manzanas podridas, tuvo que tenderse en el suelo un rato, y así y todo salió cuarto.