La duela menor del hígado (Dicrocoelium dendriticum), un trematodo, comienza su ciclo en un mamífero herbívoro. A través de sus excrementos pasa a un caracol, y éste a una hormiga y finalmente de vuelta al mamífero.
Para mejorar sus posibilidades de llegar hasta el tracto de los mamíferos y asegura así la continuidad de su ciclo, la duela libera una sustancia llamada cercariae. Una vez que cae la noche y la temperatura baja, este compuesto “hipnotiza” a la hormiga, que se ancla con sus mandíbulas a lo más alto de un tallo de pasto. En un lugar así de expuesto y a la hora en que es usual que mamíferos herbívoros salgan a pastar, la duela aumenta dramáticamente las posibilidades que la hormiga sea engullida.
Una vez que sale el sol, la hormiga, en caso que haya sobrevivido, despierta de su sopor y retoma sus actividades cotidianas.