“¿Segura segurísima que la chimenea no trae edición>deshacer?”
Thomas Carlyle, uno de los historiadores más reconocidos del siglo XIX, escribió tres gordos volúmenes que describen la Revolución francesa y le entregó el manuscrito a John Stuart Mill para su revisión. En casa de Mill, una criada confundió el texto con basura y lo usó para prender el fuego. Carlyle reescribió todo, unas 940 páginas en ediciones modernas.
