Que cada cual reconozca sus limitaciones
En 2003 dos hermanos de Girona decidieron comprar Retrato de don Antonio María Esquivel de Goya. Tras pagar la primera cuota de €20.000 descubrieron que habían sido estafados: era una falsificación.
Doce años después lograron venderla a un jeque por 1,7 millones de francos suizos. Consiguieron €300.000 con un prestamista para pagar la comisión de intermediario a un hombre que decía representar al jeque y viajaron a un banco en Ginebra a depositar el dinero. Los funcionarios del banco les informaron entonces que los supuestos billetes no eran más que simples fotocopias.
