Además, no se puede hacer salame con Rocinante
A partir del siglo XVII, los conquistadores españoles en Chile comenzaron a apodar “Sancho” a los cerdos, suerte de compañero humilde y regordete como el Sancho Panza del Quijote. Con el tiempo derivó a “chancho”, expresión que nos acompaña hasta hoy.
Fuente(s): Joan Coromines. "Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana". Ed. Gredos, 2011. ISBN 9788424903749 Pág. 169Rodolfo Lenz. "Diccionario Etimológico de las voces chilenas derivadas de lenguas indígenas americanas". Ed. Universidad de Chile Pág. 859
