“Jefe, se puede resfriar con esa corriente de aire”
En 1990, Tim Lancaster, capitán del vuelo 5390 de British Airways, fue succionado por el parabrisas izquierdo de la cabina y quedó atrapado entre el avión y el exterior en pleno vuelo.
Lancaster sobrevivió y voló hasta 2008.
Fuente(s): Reporte oficial de la Air Accidents Investigation del Gobierno del Reino Unido
