La disciplina del ridículo

Demóstenes, el célebre orador de la antigua Grecia, se afeitó la mitad de la cabeza para que tan ridícula apariencia lo disuadiera de salir, concentrándose así en practicar.

Fuente(s): William J. Bennett. "Book of Virtues". Ed. Simon and Schuster, 1993. ISBN: 9780671683061. Pág. 22

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