Aquella ácida creatividad
Kary Mullis, ganó el premio Nobel de Química en 1993 por la invención de la técnica PCR (Polymerase Chain Reaction) para amplificar secuencias de ADN. El propio Mullis declaró que fue su consumo de LSD ("ciertamente mucho más importante que cualquier curso que jamás tomé") el que le permitió concebir la idea.
