En 2015 Fan Lung, de la ciudad china de Shangqiu, utilizo el móvil de su esposa, Feng Lung, para enviarle a su amante Zhang Hung, un atrevido correo electrónico. Olvidó cerrar sesión, Feng descubrió el amorío, irrumpió en la habitación donde dormía y le cortó el pene con tijeras.
Los cirujanos lograron reconectarlo, pero Feng, aún furiosa, se coló en la habitación hospitalaria, lo cortó de nuevo y lo tiró por una ventana. Médicos y policías peinaron el área sin éxito y sospecharon que lo comió un perro o gato callejero.
La amante lo visitó en el hospital y aseveró que planeaba casarse con él tan pronto como pudiera. “No importa que haya perdido su fertilidad, ya tiene cinco hijos”, declaró.