“¿Y el rabo?” preguntó Rachel
En 1888, Vincent Van Gogh se cortó el lóbulo inferior oreja izquierda, la envolvió en papel de periódico y se la envió a una prostituta llamada Rachel del prostíbulo de Arles que frecuentaba, pidiéndole que "conservara este objeto, cuidadosamente".
Paul Gauguin, quien estaba con él por esos días, huyó horrorizado.
