Países Bajos… pero de altura de miras
Una península belga se transformó en un territorio sin ley de facto. La policía neerlandesa no podía ir porque era territorio belga, y a la policía y autoridades judiciales belgas les resultaba difícil llegar porque debían cruzar por Países Bajos y ello requiere permiso. La zona se hizo conocida por albergar raves ilegales, narcotráfico y prostitución. Hasta que apareció un cadáver decapitado y ambos países decidieron intercambiar tierras y eliminar este sinsentido.
