Emperador de la dentadura

Napoleón nació con dientes.

Fuente(s): Lamendin Henri, Petites histoires de l’art dentaire d’hier et d’aujourd’hui (Anecdodontes), L’Harmattan (éd.), Collection Ethique médicale, Paris, 2006, páginas 11-12

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En realidad, era una maquinación para que les suba la presión

“Y si no acepta nuestra oferta, señor juez, al menos puede sazonar su ensalada”

“Su señoría ¿cómo se le ocurre que yo podría tolerar algo así?”