Ya decíamos que nadie quiere saber de impuestos
En 2004, un auditor de impuestos en Finlandia murió en su oficina, y durante dos días ni una sola persona del centenar que trabajaba en su departamento, en el mismo piso, lo advirtió.
En 2004, un auditor de impuestos en Finlandia murió en su oficina, y durante dos días ni una sola persona del centenar que trabajaba en su departamento, en el mismo piso, lo advirtió.