“Abuela ¿Por qué usas un ataúd de velador?”
La afroamericana Essie Williams Dunbar, de Barnwell, Carolina del Sur, fue declarada muerta en 1915, a la edad de 30 años. Durante el funeral, su hermana pidió ver el cuerpo por última vez. Essie se sentó y sonrió. La conmoción provocó que tres ministros cayeran en su tumba, y en su agitación por salir uno de ellos se quebró costillas.
Vivió 47 años más.
Fuente(s): Bondeson, Jan. "Buried alive : the terrifying history of our most primal fear". Ed. Norton, 2001. pág. 259. ISBN 978-0-393-04906-0 –
