Delicadezas medievales
En 1014 el emperador de Constantinopla Basilio II cegó a un contingente de soldados búlgaros, y dejó a un sólo ojo a uno de cada 100 para que guiaran a sus compañeros de vuelta a Bulgaria.
Fuente(s): Paul Stephenson. "The legend of Basil the Bulgar-slayer". Ed. Cambridge University Press, 2003. ISBN 9780521815307 Pág. 6George Finlay, (1856), History of the Byzantine Empire from DCCXVI to MLVII, 2° edición, W. Blackwood.Nota: La leyenda dice que eran 15.000 los prisioneros, pero ello debiera ser una exageración porque con ello habría acabado con todo el ejército búlgaro
