La caca más fina del mundo
En Suiza, cada año unas tres toneladas de plata y unos 43 kilogramos de oro......En Suiza, cada año unas tres toneladas de plata y unos 43 kilogramos de oro van a parar al alcantarillado.
En Suiza, cada año unas tres toneladas de plata y unos 43 kilogramos de oro van a parar al alcantarillado.
Cuando los europeos arribaron a archipiélago al norte de República Domincana avistaron cactus verdes y gordos que parecían personas (Melocactus intortus). En su extremo superior, exhibían una floración roja que recordaba al sombrero rojo de Fez del Imperio otomano. Por eso llamaron a las islas Turcos, hoy parte de Turcas y Caicos, territorio de ultramar británico.
Tras un viaje de nueve años y medio, la sonda New Horizons llegó a Plutón 72 segundos antes de lo planificado. La precisión fue del 99,999976%. Es el equivalente a pronosticar la duración de un viaje de Nueva York a Boston con un margen de 4 millonésimas de segundo.
Albert Einstein nunca aprendió a conducir un coche.
Sin embargo, las baterías de los autos no podrían encenderse si no fuera por el principio de la Relatividad Especial que Einstein descubrió: la química clásica no es capaz de explicar por qué el plomo y el dióxido de plomo son tan electropositivos y electronegativos.
En 1986 se realizó una convención de la American Physical Society (Sociedad Estadounidense de Física) en el MGM Grand Hotel & Casino de Las Vegas. El casino tuvo su peor semana en toda su historia hasta entonces.
En 1775, un tifón arrasó con el atolón de Pingelap. Cerca de 20 personas sobrevivieron. Uno de ellos era el rey, Doahkaesa Mwanenihsed. Él padecía de acromatopsia. Es decir, veía solo en blanco y negro. Como se trata de un gen dominante, al 2018 cerca del 10% de la población del atolón veía en blanco y negro.
En 2019 un británico cayó de un ciclomotor, se golpeó el perineo, y ello le ocasionó una erección de nueve días (priapismo).
En 1931, Lillian Fisher, quien sufría de parálisis, fue inyectada por error con sangre de un loro mascota. El médico de familia telefoneó a un hospital cercano para pedir consejo y, debido a la mala calidad del audio, oyó parrot’s blood (sangre de loro) en lugar de parents’ blood (sangre de los padres).
Tras el final de la Guerra del Golfo tantos kuwaitíes celebraron con disparos al aire que 20 murieron por la caída de balas. Entre 1985 y 1992 en el King/Drew Medical Center de Los Ángeles 118 personas fueron tratadas por balas caídas del cielo, casi todas con fines celebratorios, y 38 de ellas fallecieron.