Complendo…
En Japón, Ronald McDonald se llama Donald McDonald (Donarudo Makudonarudo) debido a la falta de un sonido "r" claro en japonés.
En Japón, Ronald McDonald se llama Donald McDonald (Donarudo Makudonarudo) debido a la falta de un sonido "r" claro en japonés.
La O multiocular (ꙮ, U+A66E en Unicode) es una letra del alfabeto cirílico tan rara que solo se usa en la frase "serafines de muchos ojos" (серафими мн҄оꙮ҄читїи҄).
Los elefantes pueden distinguir distintos idiomas humanos. Saben qué idiomas, sexos y edades se asocian a personas con historial de infligir daño elefantes.
Hay un solo lugar en el mundo donde el japonés es de jure idioma oficial. Y no es Japón. Es Angaur, un estado de Palau.
En castellano, existe una palabra que se puede pronunciar, pero no se puede escribir: el imperativo de "salirle". Es decir, cuando la forma verbal 'sal' del verbo 'salir' se combina con el pronombre enclítico 'le'.
Este 'sal' + 'le' se pronuncia sin problemas ("sal-le al paso"), pero si se escribiese junto formaría "salle", que se pronuncia como toda LL, y las normas actuales no permiten el uso del guion.
Los hablantes nativos de inglés al asignar más de un adjetivo a un ser u objeto aplican en forma inconsciente el orden siguiente: opinión, tamaño, edad, forma, color, origen, material, propósito. Aunque casi nadie está consciente de esa regla, para todos suena extraño si no la siguen.
Por ejemplo, todos saben que suena bien decir silly old fool y mal old silly fool.
En lengua Yanyuwa, originaria de Australia, hombres y mujeres usan dialectos diferentes. Se usa el del sexo opuesto solo cuando se refieren a ellos.
Algo similar ocurre en la comunidad nigeriana de Ubang. Los hombres hablan la forma masculina del idioma, y las mujeres, la femenina. Ambas formas son comprensibles tanto para hombres como para mujeres. Sin embargo, los niños hablan la versión femenina hasta aproximadamente los diez años.
A mediados del siglo XIX, solo un cuarto de los franceses hablaba francés.
De acuerdo con Heródoto, el faraón Psamético I (664–610 A.C.), interesado en descubrir el origen del idioma, entregó dos recién nacidos a un pastor con las instrucciones de que nadie les hablara. Su hipótesis era que la primera palabra que emitieran indicaría el idioma raíz. El pastor reportó que la palabra fue bekós, frigio para "pan".
Psamético I concluyó que el frigio era el idioma originario. No sabía que surgió en el siglo VIII A.C., dos milenios después que el egipcio.