“Me compras 60 más y te hago un pincel”
Salvador Dalí estafó a Yoko Ono (viuda de John Lennon) vendiéndole un pelo falso de......Salvador Dalí estafó a Yoko Ono (viuda de John Lennon) vendiéndole un pelo falso de su bigote en US$ 10.000
Salvador Dalí estafó a Yoko Ono (viuda de John Lennon) vendiéndole un pelo falso de su bigote en US$ 10.000
En 1860 el uso del bigote se volvió obligatorio en el Ejército Británico. La Orden n.° 1695 del Reglamento del Rey establecía:
Se afeitarán la barbilla y el labio inferior, pero no el superior. Si se usan bigotes, estos deberán ser de longitud moderada.
La norma fue revocada en octubre de 1916, mientras rugía la Primera Guerra Mundial, punto en que los nuevos reclutas eran ya tan jóvenes que apenas lucían unos pocos vellos sueltos.
Bigote (1475) posiblemente viene del germánico “bî Got”, por Dios, juramento empleado como apodo para las personas con bigote.
Mark Spitz, el nadador estadounidense que se convirtió en el primer deportista en lograr siete medallas de oro en unos juegos olímpicos, confesó que se dejó crecer el bigote “porque un entrenador en la universidad dijo que no podría”, y luego lo mantuvo como amuleto de buena suerte.
Una vez en los Juegos Olímpicos, pensaba afeitarlo, pero notó tantos comentarios que decidió mantenerlo. Un entrenador ruso le preguntó si el bigote lo frenaba. “No”, le respondió, “de hecho, desvía el agua de mi boca, me permite levantar mi extremo posterior y me da forma de bala en el agua, y eso es lo que me ha permitido nadar tan bien. Él traducía tan rápido como podía a los otros entrenadores, y el año siguiente cada nadador ruso tenía bigote”.
Cada uno de los personajes del grupo “The Village People” representa una fantasía gay norteamericana: el policía, el indígena norteamericano, el obrero de construcción, el vaquero, el motorista con chaqueta de cuero y el militar… y todos con bigote.
Durante la Edad Media, era tal el fervor con el que se defendía la virtud de la virginidad, que entre las veneradas estaban:
Santa Margarita de Antioquía. En la noche de su boda, no pudo soportar la idea de perder la virginidad y huyó a un monasterio, donde se hizo pasar por años como el Hermano Pelagio. Por su comportamiento ejemplar, fue nombrada/o capellán. Fue acusada/o de embarazar a una monja, pero antes que revelar su identidad huyó a una cueva.
Santa Librada o Santa Wilgefortis. Hija del rey de Portugal, se rehusó a casarse con el rey de Sicilia, y rogó a Dios que preservara su voto de virginidad. Dios la recompensó con el don de la barba, el bigote y abundante vello corporal, volviéndola repulsiva a su pretendiente. Se convirtió así en patrona de las mujeres mal casadas.
El estado indio de Uttar Pradesh paga ₹ 250 a los policías que mantengan bigotes robustos, de manera de parecer más intimidantes. En palabras del Director General Adicional, Binod Kumar Singhel, “el bigote da un impulso a la personalidad, especialmente a la de un policía. Aumenta la confianza de un policía y, por tanto, también afecta su trabajo”.