Y bueno, el Mar Rojo tampoco es rojo
La primera guía telefónica, publicada en New Haven en 1878, contenía 50 nombres de personas o empresas con teléfono, pero ningún número telefónico. La comunicación debía ocurrir a través de una operadora.
La primera guía telefónica, publicada en New Haven en 1878, contenía 50 nombres de personas o empresas con teléfono, pero ningún número telefónico. La comunicación debía ocurrir a través de una operadora.
Al menos 213 publicaciones académicas citan letras de Bob Dylan en sus textos.
Joseph Stalin fue nominado al premio Nobel de la Paz en 1945 y en 1948, por su rol en el fin de la Segunda Guerra Mundial
Durante la Revolución Industrial, antes de que hubiese alarmas baratas y confiables, en Irlanda y Reino Unido era común el oficio de "despertador humano", o knocker-up.
Golpeaban las ventanas de sus clientes con una larga vara, normalmente hecha de bambú, con alambres en su extremo superior, y no se retiraban hasta asegurarse de que sus clientes hubiesen despertado.
Existe también registro de knocker-ups utilizando cerbatanas para golpear las ventanas.
En 1939, Hitler fue nominado al Nobel de la Paz por E.G.C. Brandt, un parlamentario sueco
En 1904, Harry Myers fue multado por conducir a exceso de velocidad: 12 millas por hora en West Third Street, Ohio.
Joyce Vincent murió viendo televisión en Londres en diciembre de 2003. Su cuerpo no fue descubierto sino hasta el 25 de enero de 2006, cuando funcionarios llegaron para embargar el apartamento por alquiler impago. La televisión aún estaba encendida, sintonizando la BBC.
Su cuerpo estaba en estado mayoritariamente esquelético. Los vecinos, que durante más de dos años sintieron el olor de la descomposición, pensaban que se trataba de los botes de basura circundantes.
En 1444, antes de ser electo Papa, Pío II —entonces Enea Silvio Bartolomeo Piccolomini— escribió una novela erótica llamada Historia de duobus amantibus (Historia de dos amantes) y poesía con contenido pornográfico.
En febrero de 2007, la parapentista polaca Ewa Wiśnierska fue succionada por una tormenta y ascendió, con una velocidad máxima de 77 km/h, hasta 9.946 metros de altitud. Solo sobrevivió al frío extremo y a la letal falta de oxígeno porque se desmayó y su cuerpo entró en una suerte de estado de hibernación.
Aterrizó 3,5 horas más tarde.