“Guía del freerider galáctico”
En el verano de 1984, el escritor Douglas Adams se hospedaba en el lujoso hotel Huntsham Court. Recibió telefonazo de Estados Unidos para ofrecerle £50.000 para escribir un calendario de Guía del autoestopista galáctico (The Hitchhiker's Guide to the Galaxy).
Unas pocas semanas después, cuando Adams no había siquiera comenzado el trabajo y seguía dedicado a beber vinos caros junto a Steve Meretzky, recibió otra llamada. Se le informaba que el negocio se había cancelado, pero que sería compensando con £25.000 por el tiempo invertido.
Para celebrar, Adams pidió la botella de champán más grande de la cava de Huntsham Court.
