Como un amplificador con patas, más o menos
"Persona" viene del latín "persōna" (1220-50), que significaba máscara de actor....“Persona” viene del latín “persōna” (1220-50), que significaba máscara de actor.
“Persona” viene del latín “persōna” (1220-50), que significaba máscara de actor.
La iod hebrea (antecesora de la “iota” griega, luego j) es la más pequeña de las 22 letras de su alfabeto, y su trazo forma parte de otras muchas letras. Por eso se dice “no sabe ni jota”, como queriendo decir “no sabe ni la más pequeña de las letras del alfabeto”.
Simposio viene del griego sympotés, beber juntos, (sy = juntos; posis = beber) derivado de la costumbre de charlar y filosofar junto a unos tragos.
Del griego Arístides El Justo, uno de los generales de la Batalla de Maratón, cuenta Plutarco la siguiente historia:
Cuando se plebiscitaba si se enviaba al ostracismo [el destierro griego] a él o a Temístocles, El Justo se cruzó con un analfabeto que le pidió que escribiera por él “Arístides” en su ostracon, el trozo de cerámica que hacía las veces de voto para estos fines. Le preguntó si acaso le había hecho algún mal. “No” respondió. “y ni siquiera lo conozco, pero me irrita escuchar que lo llamen en todos lados ‘El Justo’”.
Pese a la calaña de argumento que era aquel, Arístides escribió su propio nombre.
Demóstenes, el célebre orador de la antigua Grecia, se afeitó la mitad de la cabeza para que tan ridícula apariencia lo disuadiera de salir, concentrándose así en practicar.
El químico alemán Christian Schönbein descubrió un extraño aroma en su laboratorio. Lo llamó ozono, que en griego quiere decir olor.
En 458 A.C. el dramaturgo griego Esquilo se fue de la ciudad luego de que el oráculo le vaticinara que moriría aplastado por una casa. Al poco tiempo, falleció, según la tradición, cuando un águila confundió su calva cabeza con una roca y dejó caer sobre él la tortuga que llevaba para romperle el caparazón y comerla.
Con la intención de suicidarse, el poeta griego Kostas Karyotakis intentó ahogarse en el mar. No lo logró, se dio por vencido y decidió pegarse un tiro.
Encontraron una nota en su bolsillo que remata con una postada cómica:
P.D. Y, para cambiar de tono: aconsejo a quienes saben nadar que nunca intenten suicidarse en el mar. Toda la noche y durante diez horas fui azotado por las olas. Tragué mucha agua pero, de vez en cuando y sin saber cómo, mi boca salía a la superficie. Tal vez algún día, si tengo oportunidad, escriba las impresiones de un hombre que se está ahogando.
La amígdala, una parte del cerebro, viene del griego amygdale, almendra, por su similitud de forma.