Cartografia

Cartógrafo de la memoria

En 1989, cuando Li Jingwei tenía 4 años, un vecino lo secuestró y lo vendió a una familia en Henan. Su pueblo natal, Zhaotong, quedó grabada en su memoria. Recordaba todos los lugares donde solía jugar: los cerros, el bosque de bambú, un estanque junto a su casa. Dibujó mapas de su pueblo todos los días hasta los 13 años para no olvidarlo. Antes de ir a la escuela, los dibujaba en el suelo, y al ingresar a la escuela, los dibujaba en cuadernos. A los 37 años posteó uno de estos mapas en Internet y la policía logró así localizar a su familia biológica.

 

 

 

República de bolsillo

En 1440 el Papa Eugenio IV cedió un terreno a la República de Florencia delimitado por un estero llamado Rio. Solo después advirtieron que había otro curso de agua, a unos 500 metros de distancia, también llamado Rio. El resultado inesperado fue una tierra de nadie, de 330 hectáreas, que se declaró independiente y que funcionó como tal hasta 1826, sin gobernante ni leyes, la llamada República de Cospaia. Aprovecharon su independencia para comerciar tabaco sin las restricciones de los vecinos Estados Pontificios.

“Reconocí los rizos de la oveja del establo derecho”

En 2016, un turista se quedó en una granja en el oeste de Islandia. Envió una carta de agradecimiento, pero no tenía la dirección. En lugar de ello, dibujó un mapa y escribió las siguientes indicaciones en inglés:

País: Islandia. Ciudad: Búðardalur. Nombre: Una granja de caballo con una pareja islandesa-danesa y tres niños y ¡un montón de ovejas!

La carta llegó a destino.

El primer hombre en poner dos pies sobre el Everest

En 1856, los británicos midieron por primera vez la altitud del monte Everest. Los cálculos arrojaron exactamente 29.000 pies (8.839,2 metros). Sin embargo, Andrew Waugh, Topógrafo General de la India, estimó que un número así sería considerado como un redondeo y por lo tanto señal de falta de precisión en los métodos empleados. Por ello, sumó dos pies artificialmente y publicó la altitud como 29.002.

Hoy, la altitud reconocida por Nepal e India es de 29.029 pies, por lo que Waugh al menos inventó esos dos pies extra en el sentido correcto.

No contento con describir la realidad, la creó

En la década de 1930, la General Drafting Company elaboró un mapa rutero de Estados Unidos. En cierta intersección de dos caminos de ripio en el estado de Nueva York, incluyeron una localidad inexistente, de manera que si alguien copiaba su mapa e incluía dicho lugar podrían demandarlos por infringir derechos de autor. Lo llamaron Agloe, por las iniciales de Otto G. Lindberg, el fundador de la empresa, y Ernest Alpers, su asistente.

En los '50, el mapa elaborado por la compañía Rand McNally incluyó a Agloe. Rand McNally fue demandado, pero ningún cargo pudo ser probado. ¿La razón?: Agloe se había vuelto real. Cuando una tienda se instaló en el lugar, observó su ubicación en el mapa y decidió que el nombre apropiado era "Agloe General Store".

Agloe aún aparece en Google Maps.

La cartografía del rumor

Tan poco se sabía en Europa del interior de África hasta fines del siglo XIX, que desde 1798 y hasta la década de 1880 los mapas mostraban una cordillera imaginaria de varios miles de kilómetros al norte del Golfo de Guinea –las montañas de Kong- descritas por el aventurero escocés Mungo Park vaya uno a saber a partir de qué.

Tal desvarío cartográfico se arrastró hasta el Goode’s World Atlas de 1995.

A la hora que no se les cruza un continente en el momento menos pensado…

Cristóbal Colón estimaba la distancia desde las islas Canarias hasta Japón en 3.860 kilómetros Para ello, acumuló en sus cálculos todos los errores que le fueran útiles.

Tomó los cálculos de un cartógrafo anterior a Ptolomeo –Marino de Tiro, del siglo I— en los que el hipotético océano entre Europa y Asia ocupaba solo 135 grados de longitud, aunque Ptolomeo ya lo había corregido a 180° (en realidad, son 210°). Luego, le restó 28° por las grandes distancias que Marco Polo recorrió en Asia. A continuación, restó 30° más por la distancia entre China y Japón (son 20°). Como la distancia a recorrer aún no le acomodaba, aplicó otra “corrección” al cálculo de Marino, y sumó 8° más de anchura Asia.

Finalmente, tomó los mapas de un iraní del siglo IX, Al-Farghani, que dimensionaba los grados en 56,7 millas, pero, como buen genovés que era, las leyó en millas italianas, de solo 1.480m, aun cuando se trataba de millas árabes de 1.830m.

La distancia real del trayecto hasta Japón es de cerca de 19.300 kilómetros en lugar de los 3.860 que calculó Colón.

“También evaluamos girar la isla”

En 1885, rusos y finlandeses construyeron un faro en la isla de Märket, cuyo territorio es compartido entre Suecia y Finlandia.

Los mapas no eran muy precisos en aquellos años, y varias décadas después, descubrieron que el faro estaba situado en territorio sueco.

¿Resultado? En lugar de mover el faro, en 1985 modificaron la frontera para acomodar el faro en territorio finlandés.

“Póker de líneas ferroviarias alemanas”

Durante la segunda Guerra Mundial, los alemanes permitían a la Cruz Roja a enviar paquetes a los prisioneros de guerra. Esto fue aprovechado por los militares británicos para esconder mapas de escape dentro de naipes y de tableros de Monopoly.

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