Cartógrafo de la memoria
En 1989, cuando Li Jingwei tenía 4 años, un vecino lo secuestró y lo vendió a una familia en Henan. Su pueblo natal, Zhaotong, quedó grabada en su memoria. Recordaba todos los lugares donde solía jugar: los cerros, el bosque de bambú, un estanque junto a su casa. Dibujó mapas de su pueblo todos los días hasta los 13 años para no olvidarlo. Antes de ir a la escuela, los dibujaba en el suelo, y al ingresar a la escuela, los dibujaba en cuadernos. A los 37 años posteó uno de estos mapas en Internet y la policía logró así localizar a su familia biológica.
