“Me aterra saber no estaré ahí para corregirlos”
Carlos V abdicó en 1555, para retirarse a un monasterio. Obsesionado por su temor a la muerte, ensayaba su propio funeral.
Carlos V abdicó en 1555, para retirarse a un monasterio. Obsesionado por su temor a la muerte, ensayaba su propio funeral.
En su cuarto viaje, Cristóbal Colón varó en Jamaica junto a sus 115 hombres. Con el pasar del tiempo, la población local de taínos traía cada vez menos alimentos.
Colón leyó en un almanaque que un eclipse lunar se produciría el 29 de febrero de 1504, y así lo anunció. Y así ocurrió. Ante tamaño prodigio, los boquiabiertos indígenas retomaron los suministros de comida.
Ettiquete, un libro de modales británico de 1863, señalaba:
Los libros de autores masculinos y femeninos serán apropiadamente separados en sus estantes. Su proximidad, a menos que estén casados, no debiera ser tolerada.
Nueve barcos naufragaron bajo el comando de Cristóbal Colón.
Del griego Arístides El Justo, uno de los generales de la Batalla de Maratón, cuenta Plutarco la siguiente historia:
Cuando se plebiscitaba si se enviaba al ostracismo [el destierro griego] a él o a Temístocles, El Justo se cruzó con un analfabeto que le pidió que escribiera por él “Arístides” en su ostracon, el trozo de cerámica que hacía las veces de voto para estos fines. Le preguntó si acaso le había hecho algún mal. “No” respondió. “y ni siquiera lo conozco, pero me irrita escuchar que lo llamen en todos lados ‘El Justo’”.
Pese a la calaña de argumento que era aquel, Arístides escribió su propio nombre.
La ciudad de Cincinnati honra con su nombre a un dictador romano: Lucio Quincio Cincinato.
George W. Bush fue cheerleader en los 60’, mientras estudiaba en la Phillips Academy.
Cristóbal Colón estimaba la distancia desde las islas Canarias hasta Japón en 3.860 kilómetros Para ello, acumuló en sus cálculos todos los errores que le fueran útiles.
Tomó los cálculos de un cartógrafo anterior a Ptolomeo –Marino de Tiro, del siglo I— en los que el hipotético océano entre Europa y Asia ocupaba solo 135 grados de longitud, aunque Ptolomeo ya lo había corregido a 180° (en realidad, son 210°). Luego, le restó 28° por las grandes distancias que Marco Polo recorrió en Asia. A continuación, restó 30° más por la distancia entre China y Japón (son 20°). Como la distancia a recorrer aún no le acomodaba, aplicó otra “corrección” al cálculo de Marino, y sumó 8° más de anchura Asia.
Finalmente, tomó los mapas de un iraní del siglo IX, Al-Farghani, que dimensionaba los grados en 56,7 millas, pero, como buen genovés que era, las leyó en millas italianas, de solo 1.480m, aun cuando se trataba de millas árabes de 1.830m.
La distancia real del trayecto hasta Japón es de cerca de 19.300 kilómetros en lugar de los 3.860 que calculó Colón.
Craso, el hombre más rico de Roma en los años de Julio César, hizo parte de su colosal fortuna comprando propiedades a bajos precios mientras se incendiaban: enviaba a su contingente de 500 bomberos-esclavos a extinguir las llamas si el dueño aceptaba el trato, y pero dejaba que todo quedara en cenizas si no había acuerdo.