“Me patearon y me cambiaron por un contrato”
Adrien Brody se impuso entre 1400 postulantes para el rol estelar de El Pianista. A objeto de compenetrarse con el sufrido músico, se deshizo de su departamento, vendió sus posesiones, terminó con su novia de varios años y se mudó a Europa con dos bolsos en la mano. Una vez ahí, desconectó el teléfono y dejó de comer. Con una estatura de 1,85 m, llegó a pesar 59 kg. A insistencia de Roman Polanski, tocaba cuatro horas diarias de piano, hasta que dominó ciertos pasajes de Chopin.
