“Sepa disculpar. Es que ando sin sencillo”
A un chofer de Miami Beach Elvis Presley le dejó de propina la limosina misma....A un chofer de Miami Beach Elvis Presley le dejó de propina la limosina misma.
A un chofer de Miami Beach Elvis Presley le dejó de propina la limosina misma.
El 26 de junio de 2010 comenzaron a correr rumores de que el cantante mexicano Sergio Vega, alias El Shaka, había sido asesinado. El propio Vega dio una entrevista en la que desmintió la paparrucha, e informó que había aumentado sus medidas de seguridad.
Horas después, fue asesinado.
En 1831, el compositor Hector Berlioz recibió una carta en la que se le informaba que su amada concertaba matrimonio con un adinerado fabricante de pianos. Compró ropa de mujer –peluca inclusive–, robó un par de pistolas, se aperó de estricnina y láudano y viajó a Niza para asesinarlo. En atuendos femeninos, pensó, podría entrar a la casa haciéndose pasar por sirvienta. Ya en su destino, olvidó el disfraz en un carruaje y el fervor vengativo aplacó. Optó por reemplazar el crimen pasional por los servicios de una prostituta, cuyos favores disfrutó en la playa, gritando “¡Oh espléndidos ritos nupciales, merecedores de la grandeza de nuestros amores salvajes!” .
El último concierto de los Beatles fue el 29 de agosto de 1966, en San Francisco. Por esas cosas de la vida, solo se vendieron 25.000 de los 42.500 tickets disponibles. De hecho, el último recital de la banda de rock más grande de todos los tiempos hizo perder dinero a la productora a cargo.
En sus inicios con The Doors, Jim Morrison sufría de pánico escénico y cantaba de espaldas a la audiencia, con sus ojos cerrados.
Aunque en alemán el nombre del personaje bíblico es Aaron, la ópera de Arnold Schoenberg se llama Moses und Aron. Schoenberg padecía de triscaidecafobia (fobia al número trece) y quiso evitar que el título contuviera 13 letras. Omitía también el número 13 de sus páginas y compases, renumerando de inmediato con el 14.
Para colmo, Schoenberg murió un viernes 13.
Nadezhda von Meck, una adinerada viuda, cayó en una especie de delirio por Tchaikovsky y su obra. Le suministró un estipendio mensual e intercambiaron 1.200 apasionadas cartas durante casi catorce años. Pese a todo, acordaron nunca verse cara a cara. Intercambiaban itinerarios de viajes para no toparse. Nadezhda le arrendó un departamento en Florencia mientras ella permanecía en su espaciosa villa. Ni siquiera se encontraron cuando el hijo de von Meck contrajo matrimonio con la sobrina del compositor. Sí se cruzaron por accidente en agosto de 1879. Tchaikovsky inclinó su sombrero con la debida cortesía, pero ese mismo día escribió una carta para pedir disculpas por la violación del arreglo.
Anthony Kiedis, vocalista de Red Hot Chili Peppers, perdió su virginidad el día que cumplió doce años, cuando su padre le ofreció como regalo los servicios de su propia novia.
Jean-Baptiste Lully, compositor de cabecera de Luis XIV, fue uno de los pocos que logró hacer reír al rey, al saltar desde el escenario y aterrizar sobre un clavecín, destrozándolo en pedazos.