Julio José Iglesias de la Cueva nació en Madrid en 1943. Su apellido materno refleja la ascendencia judía: en la España de la Inquisición, las cuevas resultaban escondrijos ideales para escapar de las garras de clérigos con baja tolerancia a la diversidad.
En su juventud, alternó el estudio del derecho con el fútbol profesional, y llegó a jugar como arquero de un equipo juvenil del Real Madrid (Real Madrid Castilla), compartiendo el camarín con grandes como Manuel Velázquez Villaverde, Ramón Moreno Grosso, y Luis Costa. Lo último que pasaba por su cabeza era la música.
Hasta las 2 A.M. del 22 de septiembre de 1962.
Esa noche un choque lo dejó semiparalítico por casi dos años. Adiós al fútbol. Y si Julio Iglesias es Julio Iglesias es porque un enfermero le pasó una guitarra para pasar el rato mientras yacía postrado, y para ejercitar un poco las manos. Ya ni hablar de fútbol pero, para su sorpresa, descubrió que tenía talento con las cuerdas.