Brasil

“Tomé el tren descafeinado. Llegué dos días tarde”

Durante la Gran Depresión, en Brasil había tanto excedente en la producción de café que el gobierno lo compraba para destruirlo, o se utilizaba para alimentar las calderas de las locomotoras.

El equivalente al consumo mundial de café de tres años acabó de esta manera.

“Plata no, pero sí cafeína para encender por siglos la Villa Olímpica”

Para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932, Brasil, muy golpeado por la Gran Depresión y por la baja del precio global del café, no tenía como financiar a su delegación. Resolvieron cargar un barco con 50.000 libras de café y que los 69 atletas lo vendieran en el viaje a Los Ángeles.

Tan mal les fue con la venta, que no tenían como pagar el cruce del Canal de Panamá. Mostrando los cañones instalado de en cubierta en capitán intentó convencer a las autoridades del canal que el Itaquicê era un barco de guerra, exentos de la tarifa. No surtió efecto, y hubo que recurrir a un enviado del gobierno brasileño que llegó con el dinero.

Una vez en Los Ángeles, se enteraron con espanto de que la autoridad portuaria cobraba US$ 1 por atleta. Solo habían recoletado US$ 24. El cónsul brasileño en San Francisco envió dinero, pero al arribar la moneda brasileña se había devaluado. En lugar de abandonar su esfuerzo olímpico, pagaron la tarifa de los 24 atletas con mayores posibilidades triunfar. Los otros 45 navegaron a San Francisco y a Oakland con la esperanza de vender café y pagar el desembarque. No lo lograron.

“Mira el lado positivo, menos regalos de Navidad que comprar”

Una brasileña llamada Adriana se embarcó en la búsqueda de su madre biológica, quien la abandonó al nacer. En 2014, con la ayuda del programa The Time Is Now, de Radio Globo, logró dar con ella. Solo entonces se enteró que su marido Leandro, un hombre que recién a los diez años supo que era adoptado, era su hermano. Adriana y Leandro llevaban siete años casados y tenían una hija de seis.

Un abrazo a la diversidad

Además de varios ex futbolistas, el Congreso de Brasil electo en 2016 incluía a sospechosos de asesinatos y tráfico de drogas, un campeón de judo, una estrella de la música country y un payaso llamado Grumpy.

“Prometo subsidio a la queratina, y así cuernos más lustrosos para todos”

Para las elecciones de alcalde de São Paulo en 1958, los electores debían anotar en la papeleta el nombre del candidato de su preferencia.

El ganador, con 300 mil votos, fue Cacareco, el rinoceronte del zoológico local, como resultado de la protesta de los electores. Asumió la alcaldía el segundo candidato más votado.

“A estos escandinavos los crían con leche de camello”

Tras ganar la final del Mundial de Suecia de 1958, el capitán brasileño Hilderaldo Bellini recibió la copa Jules Rimet. Los fotógrafos brasileños, más bajos que sus colegas suecos, no podían ver bien, y le gritaron que la levantara. Hasta entonces, el trofeo siempre se había sostenido respetuosamente a la altura del pecho. Pero Bellini obedeció a sus compatriotas y la levantó con las dos manos sobre su cabeza, dando inicio a la tradición que perdura hasta hoy.

“En el próximo partido, prometo arrojar mis sostenes”

Rosenery Mello do Nascimento, la mujer que lanzó la famosa bengala en aquel partido Brasil - Chile de 1989 para las clasificaciones de Italia 1990 que terminó con el arquero Roberto "Cóndor" Rojas fingiendo una lesión, adquirió fama súbita. Tanto, que dos meses después del incidente, cosechó en su celebridad posando para la portada de Playboy, bajo el titular A nudez e a graça de fogueteira do Maracanã.

Lo habilidoso no quita lo caballero

En el partido de Brasil contra la Unión Soviética en el Mundial de Suecia 1958 (cuyo inicio ha sido catalogado como "los mejores tres minutos en la historia del fútbol") un soviético cayó intentando detener los amagues de Garrincha. Al verlo en el suelo, el brasileño puso el pie sobre la pelota, le ofreció su mano "como si fuera la cosa más natural del mundo", lo levantó, y siguió corriendo rumbo al arco.

Page 4 of 8
1 2 3 4 5 6 … 8