2 Guerra Mundial

Solo un pequeño error en la secuencia digestiva

Los soviéticos que conquistaron Berlín en 1945 eran a menudo muchachos rurales, poco familiarizados con las comodidades de la vida urbana. Thea Rosenbaum relata en sus memorias:

Los soviéticos viven en nuestro edificio mientras nosotros nos escondemos en el sótano. Saben que estamos allí, por supuesto. Muchos de estos reclutas soviéticos creen que los inodoros se usan para lavar patatas. En más de una ocasión, soldados soviéticos furiosos irrumpen en nuestro sótano exigiendo que les devuelvan sus patatas. Las han tirado por el inodoro y están indignados por la defectuosa ingeniería alemana

“Huyan al compás, camaradas”

A las 7:55 a. m. del 7 de diciembre de 1941 la banda del buque USS Nevada, por entonces en el puerto de Pearl Harbor, estaba sobre cubierta para interpretar el himno de Estados Unidos

Era la misma hora en que estaba previsto que comenzara el ataque japonés. Notaron algo extraño en la distancia: 183 aviones, y luego tierra levantada en las cercanías. Pensaron que se trataba de otro ejercicio y a las 8 en punto comenzaron la canción.

Aun cuando se volvió evidente que estaban bajo ataque, siguieron tocando, aunque mucho más rápido. Solo tras la última nota rompieron formación y corrieron a refugiarse.

Cuando tu ex yo vence a tu yo

Alan Turing, el matemático renombrado por sus contribuciones a la informática y el descifrado de códigos, convirtió sus ahorros en dos barras de plata de 90 kilogramos durante la Segunda Guerra Mundial y los enterró en Bletchley Park por temor a una invasión alemana. Sin embargo, no pudo descifrar su propio código que describía dónde estaba escondido. Inventó su propio detector de metales, pero nunca lo recuperó.

 

“Además sirve de quitasol. Ya sabe usted como la guerra daña el cutis”

En la batalla de Arnhem (Países Bajos), el británico Digby Tatham-Warter peleó con un sombrero bombín (como el de Chaplin), una pistola en una mano y un paraguas en otra. Cuando el teniente Patrick Barnett le dijo que el paraguas no le serviría de nada contra la artillería alemana Tatham-Warter respondió:

Oh my goodness, but what if it rains?

Tatham-Warter inhabilitó un vehículo alemán metiéndole el paraguas en el ojo al conductor.

“Lo bueno es que con estos chocolates ya no necesitamos mazos”

Durante la Segunda Guerra Mundial, Hershey fabricó unas tres millones de barras de chocolate para las tropas estadounidenses diseñados específicamente para ser apenas "un poco mejor que patatas cocidas", la llamada "ración D". El objetivo era que los militares no la comieran si no se trataba de una emergencia.

Era tan duro, que se requería primero cortar trozos con un cuchillo. Las propias tropas estadounidenses lo detestaban tanto que lo llamaban "el Arma Secreta de Hitler.

“¡Capitán! ¡Esos tubérculos nos pueden contagiar tuberculosis!”

En abril de 1943, el destructor estadounidense USS O'Bannon patrullaba áreas de las Islas Solomon cuando se topó con un submarino japonés, el Ro-34. Le dispararon y derribaron su torre, lo que le impedía sumergirse.

Para evitar ser alcanzados por los cañones principales, los japoneses se pegaron al USS O'Bannon. La tripulación, sin armas pesadas a mano, atinaron a lanzarle patatas, acopiadas en un recipiente cercano.

Hay distintas versiones de qué ocurrió después. De acuerdo con algunas versiones, los japoneses interpretaron los golpeteos sobre el metal como granadas, se sumergieron para evitar los daños y se hundieron. Lo que es seguro, es que el Ro-34 naufragó poco después del ataque de patatas.

No solo el puerto de una perla de la historia

En diciembre de 1941, Japón atacó de sorpresa a la escuadra de Estados Unidos estacionada en Pearl Harbor. Solo ocho pilotos estadounidenses lograron despegar en medio de la marea de metralla. Dos de los más exitosos en derribar enemigos, Kenneth M. Taylor y George S. Welch, fueron postulados a la Medalla de Honor. Sin embargo, la condecoración les fue rechazada porque despegaron sin permiso, y tuvieron que contentarse con reconocimientos de menor valor.

Crowd-weaponing

El 26 de julio de 1943 se formó esmog de manera tan repentina y severa en el área de Los Ángeles que se creyó que estaban siendo atacados por armas químicas japonesas.

“Y nadie olvide agujerear sus quesos”

Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad alemana de Constanza evitó ser bombardeada manteniendo las luces prendidas de noche. De esa forma, los pilotos aliados asumían que se trataba de una ciudad de la neutral Suiza, ubicada a pocos metros de distancia.

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