Podrá evidenciarlo en su aliento
Chicago toma su nombre de la gran cantidad de cebolla silvestre (o Allium tricoccum, shikaakwa en idioma algonquino) que crecía en el lugar.
Chicago toma su nombre de la gran cantidad de cebolla silvestre (o Allium tricoccum, shikaakwa en idioma algonquino) que crecía en el lugar.
Cuando la expedición exploratoria del oeste estadounidense de Lewis y Clark arribó al Océano Pacífico, en 1805, descubrieron que los indígenas ya habían estado en contacto con europeos. Los recibieron, entre otras varias palabras en inglés, con sonoros son-of-a-bitch (hijo de perra) y damned rascal (maldito bribón).
En la década de 1890, el Georgia Journal of Medicine indicaba que "la máquina de pedalear" (i.e.: la bicicleta) podría causar en las mujeres:
Efectos ginecológicos indeseables, especialmente cuando el cuerpo es empujado hacia adelante, provocando que la ropa presione el clítoris, despertando sensaciones hasta entonces desconocidas y no materializadas por las jóvenes solteras.
La revista Wheelman añadía que, después de pedalear:
No piensen en sentarse a la mesa hasta que se hayan cambiado su ropa interior.
Glendale, California, combina la palabra escocesa-gaélica "glen" con la antigua palabra del norte inglés "dale" para formar un nombre que literalmente significa valle-valle.
La especie contemporánea de maíz, que es el producto de miles de años de selección artificial, depende de la humanidad para sobrevivir. Si se deja a sus anchas, las semillas resultan estranguladas por la vaina.
En algunas zonas de India, la orina de vaca se vende a mejor precio (80-100 rupias el litro) que la leche de vaca, por su valor medicinal.
La empresa Coca-Cola ha cultivado la idea de una "fórmula secreta", que se guarda bajo llave en una bóveda de máxima seguridad Atlanta. En realidad, hay copias de la fórmula en los diarios de su inventor, John Pemberton, que son de conocimiento público y se han publicado en libros y revistas.
Sin embargo, es tanto lo que Coca-Cola se aferra a la idea de la fórmula secreta, que la gaseosa nunca ha sido patentada, pues ello obligaría a detallar la composición.
La ciudad de Cleveland fue así llamada por el General Moses Cleaveland (esa "a" extra la perdió con el tiempo), jefe de los mensuradores de la Connecticut Land Company. Sin embargo, Cleaveland jamás se tomó la molestia de visitar la urbe nombrada en su honor.
Hacia fines del siglo XIX, los conductores de los autos lujosos debían conducir en un espacio abierto a los elementos, no hermético. Para abrigarse, muchos de ellos empleaban una gruesa capa de pastor, llamada "limousine", por la región de Francia donde son manufacturadas. Con el tiempo, los conductores comenzaron a ser llamados "limousine", y luego los conductores dieron nombre al vehículo.