Mes: Julio 2014

Leche en polvo, jugo en polvo… momia en polvo

Hasta entrado el siglo 20 la “momia en polvo” era considerado medicina, e ilustres como Francisco I de Francia –quien no salía sin su bolsa de momia en polvo con ruibarbo- y Francis Bacon la consumían. Las tumbas del antiguo Egipto fueron saqueadas para satisfacer la demanda, y cuando "el recurso" se agotó se recurrió a sucedáneos y falsificaciones.

La perspectiva trasera de Leonardo

En 1476, Leonardo da Vinci fue arrestado por sodomía. Aunque liberado por falta de pruebas, es bien probable que su más que estrecha relación con sus discípulos sería hoy condenada como franca pedofilia.

En aquellos años, en todo caso, la apreciación del sexo anal no era la misma que hoy. Además de cantar canciones pederastas, el pintor Giovani Bazzi firmaba su declaración de impuestos como “Il Sodoma”. Tras la muerte en 1498 de uno de los férreos opositores a estas prácticas, el dominico Girolamo Savonarola, un miembro del venerable Consejo de los Diez de la República de Venecia exclamó “Y ahora, podemos practicar sodomía de nuevo”.

Leonardo: innovando hasta donde no hay que innovar

Cuando Ludovico Sforza le encargó La última cena a Leonardo da Vinci, una de las mayores obras pictóricas de todos los tiempos, éste se rehusó a ajustarse a los estrechos márgenes de tiempo que demanda la técnica del fresco, y en su lugar escogió… témpera. A los pocos años se estaba descascarando.

“Abra un poco las piernas y el olor pasará desapercibido”

En 1523, Martin Lutero, quien para entonces había mutado de un ascético monje agustino a un caudillo de la escisión religiosa, maquinó el escape de doce monjas reformistas de un monasterio cisterciense. Las religiosas se escondieron en barriles de arenque, vacíos tras la entrega de su carga en el convento.

Arigato por el préstamo lingüístico

Los portugueses fueron los primeros europeos en vincularse sistemáticamente con los japoneses. Ello se refleja hasta hoy en la manera en que fueron distorsionando su palabra para gracias, obrigado, hasta dar forma al agradecimiento que hoy conocemos: arigato.

“Le hago una rebaja por borracho”

El famoso astrónomo Tycho Brahe acordó con noble intercambiar un alce de su propiedad por un caballo. Antes de que el trato se concretase, Tycho se vio obligado a dar las tristes noticias de que el animal acababa de morir en una visita a un noble de Landskradona, pues el alce había bebido demasiada cerveza y luego rodado por las escaleras.

“Es que Dog Chow está carísimo”

Gian María Visconti, duque de Milán en el Siglo 15, entrenaba a sus perros para que comieran carne humana, y luego disfrutaba viéndolos devorar a los criminales.

Quizás curábamos el cáncer en el siglo XVII

A instancias de su padre, Galileo Galilei había optado por medicina, pues era mejor pagada que las matemáticas. Pero un día, mientras estudiaba, observó ensimismado un candelabro meciéndose al viento, intrigado por el hecho que la duración de los ciclos no dependiese de su amplitud. En otra ocasión, asistió a una clase de geometría por accidente. Fueron esos hechos fortuitos los que acabaron por convencerlo de estudiar matemáticas y filosofía natural pese a las instrucciones paternas.

Para consuelo de su padre, el giro al menos no era tan pernicioso desde el punto de vista financiero como su idea original de volverse sacerdote.

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