Por suerte tenían mala puntería
Durante la Primera Guerra Mundial, se dispararon cerca de 100.000 millones de balas, suficientes como para matar unas 45 veces a toda la población mundial.
Durante la Primera Guerra Mundial, se dispararon cerca de 100.000 millones de balas, suficientes como para matar unas 45 veces a toda la población mundial.
Cuando el espía del rey Harold de Inglaterra fue a inspeccionar las tropas de Guillermo el Normando, informó al rey que en el ejército enemigo había numerosos monjes, debido a la tonsura de sus cabezas. A la postre, y hasta cierto punto por la consiguiente subestimación de las fuerzas del enemigo, Harold fue derrotado en la Batalla de Hastings.
Alejandro Magno exigía a sus soldados a afeitarse la barba para evitar ser tomados por el pelo en la batalla.
En la antigua Babilonia, el código de Hammurabi consideraba la violación como un crimen de adulterio por parte de la mujer, y la condenaba a muerte ahogándola bajo el agua.
De las cuatro chimeneas del Titanic, sólo tres estaban conectadas a la sala de máquinas. La otra fue añadida sólo con fines estéticos, para hacerlo más impresionante.
En la Grecia antigua, los penes pequeños y firmes eran admirados, mientras que los grandes eran considerados poco estéticos, burdos y grotescos. Aristóteles consideraba a los penes grandes menos fértiles, porque "la semilla" tenía un tramo más largo que viajar, y con ello más distancia para enfriarse y perder su vitalidad. Los penes grandes eran considerados "para las esferas de la abstracción, la caricatura, la sátira y los bárbaros".
El maquillaje blanco que se ponían las geishas en la cara solía ser excremento molido de pájaro.
Opel comenzó como fábrica de máquinas de coser en 1862. Luego comenzó a fabricar bicicletas, y sólo hacia 1898 el primer automóvil.
En la Grecia antigua, los policías eran esclavos: arqueros escitas.