No se pueden tener cerdos napoleónicos
En Francia está prohibido llamar a un cerdo "Napoleón"....En Francia está prohibido llamar a un cerdo “Napoleón”.
En Francia está prohibido llamar a un cerdo “Napoleón”.
En el Concilio de Macon en Burgundia, Francia, en el 585, se decretó que las mujeres no tenían alma.
Santo Tomás de Aquino era tan gordo, que en la mesa de la Abadía donde comía tuvieron que cortar un semicírculo para que pudiera sentarse y encajar su panza.
La supersitición que asegura mala suerte a quien se cruce con un gato negro se remonta a la edad media, cuando se pensaba que podía ser una bruja disfrazada bajo la forma de gato.
Los primeros termómetros usaban brandy en lugar de mercurio como la sustancia que se expandía y contraía
El encendedor (mechero) se inventó antes que los fósforos (cerillas).
El ancho de las líneas de tren en EE.UU es de 4 pies y 8,5 pulgadas, igual a las inglesas. Éstas siguieron el ancho de los antiguos tranvías, que a su vez usaron las mismas plantillas que los carruajes, que a su vez seguían las huellas dejadas en el pavimento por los antiguos carros romanos, que a su vez usaban ese ancho porque equivale aproximadamente a dos caballos. Finalmente, por eso los tanques de combustible sólido de los transbordadores espaciales (SRB) no son tan anchos como quisieran los ingenieros: deben ser transportados desde Utah en tren. Asi que los antiguos romanos limitan en el ancho de los transbordadores espaciales en el siglo XXI.
Neil Armstrong antes de entrar de regreso al módulo de alunizaje, hizo un comentario muy extraño:
“Buena suerte, señor Gorsky”.
Nadie sabía de qué se trataba. El 5 de Julio de 1995 Armstrong lo explicó. El señor Gorsky acababa de morir por lo que él sintió que podía contestar. Cuando era joven, un día jugaba béisbol con un amigo en el jardín. Su amigo envió un tiro elevado que cayó exactamente al frente de la ventana de los vecinos: el señor y la señora Gorsky.
Mientras se agachaba para recoger la bola, el joven Armstrong oyó a la mujer gritar al Señor Gorsky:
“¡¡Sexo oral !! ¿Quieres sexo oral? ¡Tendrás sexo oral cuando el niño del vecino camine en la luna!”
Durante el régimen del terror de los jemeres rojos en Camboya el ginecólogo Haing S. Ngor dejó morir a su esposa en el parto en lugar de ejecutar la necesaria cesárea porque hubiese expuesto que era profesional, y como tal todos en su familia podían de ser ejecutados. Luego huyó a Estados Unidos y ganó un Oscar a Mejor Actor de Reparto por Los gritos del silencio (The Killing Fields).