Quizás de ahí lo de “comunistas comeguaguas”
La gran hambruna china producida por las catastróficas medidas de Mao derivó en episodios de canibalismo a una escala nunca antes vista: la carne humana se vendía en los mercados y los niños muertos eran intercambiados para evitar la atrocidad de comer los propios.
En 1958, cuando la montaña de cadáveres comenzaba a acumularse, Mao comentó al respecto a un grupo de camaradas: “Pueden fertilizar la tierra”.
