¡Por príapo!
En 2019 un británico cayó de un ciclomotor, se golpeó el perineo, y ello le......En 2019 un británico cayó de un ciclomotor, se golpeó el perineo, y ello le ocasionó una erección de nueve días (priapismo).
En 2019 un británico cayó de un ciclomotor, se golpeó el perineo, y ello le ocasionó una erección de nueve días (priapismo).
El empresario chino Tan Youhui contrató a un sicario por US $282.000 para eliminar a un competidor. El sicario subcontrató a otro, a quien le ofreció la mitad de la plata. Ese sicario subcontrató a un tercero, quien subcontrató a un cuarto, quien a su vez subcontrató a un quinto. El quinto y último sicario se reunió con la potencial víctima en un café y le propuso que fingiera su muerte. Los cinco sicarios y Tan Youhui fueron condenados en 2019 por intento de asesinato en una corte de Nanning, tras un juicio de tres años.
David Prowse, el actor de Darth Vader, no se tomó bien que fuera doblado por James Earl Jones. Improvisaba o espetaba sonidos ininteligibles. Sus colegas debían aguantarse la risa y responder con fidelidad al libreto. Dos décadas después, Prowse seguía molesto. Acusaba ser víctima de “racismo inverso”, que la elección de Earl Jones servía el propósito de lucir al menos un afroamericano para no castigar la taquilla. Lo cierto es que Earl Jones ni siquiera figuró en los créditos.
Y lo freak: hasta el día de hoy, los dos no se han visto en persona.
El regreso del Jedi fue la película que más recaudó durante diez años. 20th Century Fox ganó tanto dinero que para deducir impuestos financió una pequeña producción que se suponía no iba para ninguna parte, La venganza de los nerds.
Aun así, no hubo repartición de utilidades. No podrá creer por qué: ante la ley, la película no ha rentado . Es uno de los ejemplos más grotescos de la serie de trucos legales que se conocen como “contabilidad de Hollywood”. Como explica David Prowse, el actor de Darth Vader:
Recibo estas cartas ocasionales de LucasFilm informando que El regreso del Jedi nunca ha conseguido rentabilidad, no tenemos nada que enviarte. Ahora, hablamos de uno de los lanzamientos más grandes de todos los tiempos. No quiero parecer como que estoy hinchando los cojones por esto, pero, por otro lado, si hay una olla de oro en algún lado de la cual merezco una porción, me gustaría verla.
Jugando de local su clasificación para la Copa Africana de Naciones de 2012 contra Sierra Leona, los jugadores de Sudáfrica dejaron con toda tranquilidad que el tiempo transcurriera, convencidos de que un empate bastaba. El entrenador sacó a un delantero para reemplazarlo por un mediocampista, y el portero fingió una lesión para dejar al reloj correr en paz, mientras las vuvuzelas tronaban con más y más optimismo. Una vez que el juez pitó los 90’, los seleccionados se lanzaron a su danza tradicional de celebración y dieron la vuelta olímpica. Acto seguido, escucharon al presidente de la república felicitarlos por televisión abierta. Solo falló la comprensión de las reglas de clasificación: necesitaban de un triunfo para clasificar.
Para una de las escenas de X-Men 2, Hugh Jackman tuvo que correr desnudo por un pasillo en calidad de Wolverine. Al girar en una esquina, se encontró con todas las mujeres de la producción blandiendo billetes de $5. Instintivamente, intentó cubrirse la entrepierna. Un dolor punzante le recordó que aún llevaba puestas las garras de utilería de Wolverine.
En 1903, Prosper-René Blondlot, uno de los ocho físicos de la Academia de Ciencias de Francia, anunció el descubrimiento de un nuevo tipo de radiación. Los llamó Rayos N, por la Universidad de Nancy. Cerca de 120 científicos, la mayoría franceses, afirmaron en unos 300 artículos que detectaban Rayos N. Describían que la mayoría de los cuerpos los emanaban, incluyendo los humanos. Blondlot ganó el Prix Leconte de manos de la Academia de Ciencias de Francia, entre otros logros por este sensacional descubrimiento. Eran 50.000 francos, o cinco veces su salario anual.
El físico estadounidense Robert W. Wood viajó al laboratorio de Blondlot en Francia. En una habitación oscura, Wood quitó subrepticiamente un prisma de aluminio que se creía que amplificaba los rayos. Los experimentadores aún afirmaban observarlos. Wood además reemplazó a escondidas un archivador metálico por madera, que se suponía que no emitía rayos N, pero seguían siendo “observados”.
Los rayos N eran un fenómeno subjetivo. Esos cerca de 300 artículos académicos registraban datos que coincidían con las expectativas de sus autores.
A partir de 1161, los principales burdeles de Londres operaban legalmente en terrenos del obispo de Winchester, en el llamado Liberty of the Clink. Fue Enrique II quien licenció burdeles y prostitutas al obispo.
En el 564 A.C., el luchador Arraquión ganó muerto su último título de pancracio (una mezcla de lucha libre y boxeo). De acuerdo con Pausanias:
Cuando estaba compitiendo por el olivo silvestre con el último competidor que quedaba, quienquiera que fuera, este último lo agarró primero y sostuvo a Arraquión, abrazándolo con las piernas, y al mismo tiempo le apretó el cuello con las manos. Arraquión dislocó el dedo del pie de su oponente, pero expiró debido a la asfixia; pero el que asfixió a Arraquión se vio obligado a ceder al mismo tiempo debido al dolor en el dedo del pie. Los eleos coronaron y proclamaron vencedor el cadáver de Arraquión.
La historia de Arraquión es la inspiración del Caballero Negro de Monty Phyton, un sujeto que no se da por vencido ni después de que le cortan el brazo.