Durante la primera navidad de la primera guerra mundial, el 24 de diciembre de 1914, en el frente occidental se produjo una tregua espontánea en la que en muchos sectores se adornaron las trincheras con adornos navideños, se cantaron villancicos e incluso se jugó fútbol entre los alemanes y sus rivales, franceses e ingleses.
La Historia de la Guerra del 133º Real Regimiento de Sajonia relata que el peloteo:
“evolucionó a un partido de fútbol regulado con gorras improvisadas como arcos. El suelo congelado no fue un gran problema. Luego organizamos cada lado en equipos, alineándolos en filas abigarradas, la pelota al centro. El juego terminó 3-2 para Fritz [i.e.: Alemania]”.