Mes: Diciembre 2020

De tal palo, tal tatara-astilla

Las localidades que atacaron judíos durante la Peste Negra de 134-50 seguían mostrando un antisemitismo más marcado en el siglo XX. En la Alemania de la década de 1920, las agresiones contra judíos eran seis veces más probables en pueblos y ciudades que exhibieron pogromos durante la Peste Negra, la votación del Partido Nazi en 1928 fue 1,5 veces mayor, eran más frecuentes las cartas de los lectores al periódico nazi antisemita (Der Stürmer), los ataques contra las sinagogas durante la Noche de los Cristales Rotos de 1938 fueron más comunes, y una mayor proporción de judíos fue deportada durante la administración nazi.

Lo tormentoso era la comunicación

Durante la misión Vostok 4, de 1962, los soviéticos sabían que su comunicación se interceptaba en Estados Unidos. Por ello, utilizaban lenguaje cifrado. Si el cosmonauta Pável Popóvich informaba "me siento excelente", la misión podía continuar. "Me siento bien" significaba que debía detenerse.  "Estoy observando tormentas eléctricas" indicaba que los mareos lo forzaban a regresar en la próxima oportunidad.

Un día antes del término programado, Popovich olvidó del código e informó estar observando tormentas eléctricas sobre el Golfo de México. Eran tormentas reales, pero el control de tierra lo interpretó, tal como se había acordado, como una solicitud de regreso temprano. Solo en el suelo se descubrió el malentendido.

Mediocre protagonizar un solo hito histórico mundial, se sabe

En 1754, un contingente francés expulsó a un equipo que erigía un fuerte británico en la actual Pennsylvania, en tierra reclamada por los franceses. Los británicos tendieron una emboscada al campamento, mataron al comandante y algunos de sus hombres, y capturaron a la mayoría del resto, en la Batalla de Jumonville Glen.

Estalló la guerra. Dos años después, el conflicto escaló a la Guerra de los Siete Años, que enfrentó a los principales poderes europeos. Por eso Winston Churchill describió el conflicto como la "primera guerra mundial".

¿Y quién encabezó esta operación, la mecha que encendió la gran conflagración? Un teniente coronel de 22 años llamado George Washington, quien pronto adquiriría fama eterna luchando contra la corona que ahora defendía.

Cuando cocinar sin receta da resultados aún mejores

En 1942, el británico Leo Marks se postuló como criptógrafo en la Dirección de Operaciones Especiales. En la mañana le asignaron un test de admisión. Tras un hora y media, el Capitán Dansey fue a chequear si lo había resuelto. Aún no.

— "¿Sabes cuánto tiempo les tomó a mis chicas? Veinte minutos", le dijo.

Tras 7 horas y cuarto, Marks se presentó ante Dansey con la respuesta. Entendiendo que lo había decepcionado, agradeció el té y se disponía a marcharse cuando Dansey le dijo:

— "Deje el código aquí, por favor"

—"¿Qué código, señor?"

—"¡El código con el que lo descifraste!"

—"No me dio ningún código, señor"

La tarea no era descifrarlo, sino solo testear la velocidad de lectura usando la clave del código, un mero ejercicio de transcripción. Marks había vulnerado un sistema que creían seguro.

—"¿Quiere decir, señor, que la Dirección de Operaciones Especiales está usando este código?"

—"Estábamos", dijo el teniente Owen, "tenemos otros ahora".

 

 

Los microorganismos no saben de feriados

En 1805 Napoleón enfrentó a los británicos en Trafalgar, comandados por Horatio Nelson. Lo secundaba Lord Collingwood, un hombre que llevaba el bolsillo lleno de bellotas en sus paseos de campo para plantarlas a medida que avanzaba, de modo que “a la Armada nunca le escasearan los robles para construir los barcos de combate sobre los que la seguridad del país dependía”.

Se impuso el Reino Unido, aunque Nelson no llegó vivo a celebrar el logro. El cirujano a bordo encurtió el cadáver del almirante en un barril con brandy, mezclado con alcanfor y mirra, para preservarlo durante el viaje de regreso. El menjunje ralentizó la descomposición, pero no la detuvo. Las presiones gaseosas reventaron la tapa del barril, aterrorizando al guardián de turno, que creyó que el Nelson despertaba del mundo de los muertos e intentaba abandonar su confinamiento.

Irónicamente, las noticias del deceso llegaron a bordo de un barco llamado, figúrese usted, HMS Pickle.

“Dios no nos creó con tantos orificios en vano”

Durante el siglo XVIII, los europeos adoptaron la costumbre de los indígenas norteamericanos de insuflar humo de tabaco por el recto, que creían que curaba el dolor de tripa, entre numerosas otras dolencias. Es el llamado enema de humo de tabaco.

 

“Es que con las invasiones siempre se encuentran hoteles baratos”

Tras el fracaso inicial de las tropas aliadas en Francia en junio de 1940, el trío de escoceses formado por William Kemp, Sandy MacDonald y James Wilson escondieron sus uniformes a sabiendas de que no les quedaba escapatoria. Cuando los alemanes les demandaron identificar su nacionalidad, Kemp respondió en gaélico: "No lo sé". Cuando le preguntaron de qué país era, dijo: "Ardnamurchan". Fueron interrogados en otros siete idiomas, y a cada uno de ellos respondieron en gaélico, para confusión de sus captores. El intérprete sacó un mapa y “nos llevó a los distintos países del continente, uno por uno, y cuando llegó a Ucrania, rápidamente lo señalé con el dedo", relató Kemp.

Fueron liberados.

Por desgracia, no salió gratis. Una vez que los nazis se enteraron de cómo fueron burlados, se ensañaron con los otros prisioneros gaélicos.

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