Mes: Diciembre 2019

Comandante en jefe del escuadrón de oráculos

En 1918, Alemania accedió a firmar el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial en el vagón privado de tren de Ferdinand Foch. Se acordó el cese al fuego de modo preciso para la hora undécima, del undécimo día, del undécimo mes de 1918. Siete meses de negociaciones más tarde, se rubricó el Tratado de Versalles. Foch anunció aquel 28 de junio de 1919: “Esto no es paz. Esto es un armisticio de 20 años”. La Segunda Guerra Mundial detonó en 20 años y 64 días.

“Cuando no puedes contra la defensa, para esto están las armas químicas”

En la semifinal del mundial de 1930 entre Estados Unidos y Argentina, Jock Coll, fisioterapeuta de los norteamericanos, saltó al campo a rebatir una decisión arbitral. En disgusto, lanzó su maletín médico al suelo, quebrando una botella de cloroformo. Anestesiado por las emanaciones, Coll se desmayó y fue cargado en brazos para continuar el juego.

“El olor a fiambre me recuerda mi Londres natal”

Una de las primeras medidas de Carlos II al recuperar al trono de Inglaterra fue exhumar el cadáver de Oliver Cromwell y de otros regicidas. Procedió a continuación a un ahorcamiento póstumo, “desde la mañana hasta las cuatro de la tarde”, y luego decapitó lo que los gusanos aún no habían hecho suyo. La cabeza de Cromwell y las de sus compañeros fueron encumbradas en un poste sobre el Salón de Westminster. Proporcionó allí una gráfica moraleja a peatones y paseantes de domingo, hasta que una tormenta la botó 26 años más tarde.

El padrino… y su ahijado cinematográfico

La película El Padrino abre con el matrimonio diurno de la hija de don Vito Corleone. Varios invitados aprovechan la ocasión para pedir favores al capo. En la novela de Mario Puzzo, un tipo solicita $500 para abrir una pizzería. Por mera coincidencia, su apellido es Coppola, igual que el director de la película.

“Apenas un potrero de bisontes”

René Robert Cavelier de La Salle exploró y reclamó para Francia un gigantesco trozo de Norteamérica, que lisonjeramente llamó Luisiana en honor a Luis XIV. En total, 2,14 millones de km2 al oeste de los Apalaches, el equivalente a Arabia Saudita, hoy el corazón continental de Estados Unidos. Al respecto, el rey expuso:

Estoy convencido de que el descubrimiento del Señor La Salle es muy inútil, y que empresas como esta deben ser evitadas en el futuro.

Elvis the pelvis

A los 20 años de edad, antes de saltar al estrellato, Elvis Presley realizó una audición para Sun Records. Nada salió en limpio de ahí. Bueno, casi nada:

Empecé a saltar arriba y abajo, me decían, y no estaba consciente de ello. Mis piernas enteras temblaban, principalmente porque estaba tan nervioso y excitado, pero también porque puedo sentir la música más cuando me dejo a mí mismo reaccionar.

Así las cosas, el movimiento que con el tiempo iba a transformarse en uno de los sellos de la música de los años ‘50 no fue el fruto de un cuidado trabajo coreográfico (ni menos de la inspiración de un niño llamado Forrest Gump), sino que de los puros e incontrolables nervios.

Luego, en su primera presentación en público:

Cuando llegó mi turno, estaba completamente tieso de miedo. Yo y mi banda salimos allá afuera y preparamos las cosas y estábamos listos para comenzar. ¡Pero hombre, no nos podíamos mover! Éramos como un manojo de cadáveres, estábamos tan asustados. Creo que había cuatro o cinco mil personas en la audiencia, y me miraban fijamente y yo los miraba fijamente a ellos. Entonces alguien en la sección de los bajos se armó de coraje y empezó a tocar, y los otros siguieron, y antes de darme cuenta estaba cantando. Y entonces la audiencia empezó a chillar un poco, y luego alguien comenzó a gritar y después todos siguieron con eso y realmente teníamos un baile. Dejé el escenario y aplaudieron y me llamaron de vuelta y persistieron llamándome de vuelta. No podía entenderlo. No tenía la más remota idea de qué estaba haciendo que les gustaba. Mi agente me dio un empujón hacia el escenario y me dijo que volviera allá afuera e hiciera lo que había estado haciendo, y dije, “¿Qué he estado haciendo?”, y él dijo, “te has estado sacudiendo entero”. Dijo “¡Tus piernas se han estado sacudiendo con la música y tus ojos crispándose y tus hombros crispándose y todo!”.

Perdido pre Perdidos en la noche

Decidido a demostrar su versatilidad como actor, para la audición de Perdidos en la noche Dustin Hoffman pidió reunirse en pleno Times Square de Manhattan. Se vistió de harapos y acosó transeúntes mendigando monedas mientras el director, John Schlesinger, esperaba a tres metros de distancia que llegara su actor. Al revelar su identidad, Schlesinger no pudo sino admitir el acierto.

Un director evidentemente descentrado

La última película de Alfred Hitchcock, La Trama, contó con la participación de Karen Black. La actriz reconoció haber disfrutado su trabajo con él, aun cuando de improviso recibiera un beso en la boca, lengua y todo. “Era un espíritu exuberante”, dijo. “Un día se levantó su camisa para mostrarme su ombligo —el cual no tenía—. Había tenido una operación y cuando lo cosieron se lo quitaron.

“Tendré que mear aquí ¡DENSE VUELTA A LA CUENTA DE TRES!”

Durante la final de la FA Cup de 1923, una marea humana de quizás 200 mil almas (126.047 de ellos con boletos) sobrepasó las barreras de ingreso al nuevo estadio de Wembley. La presión empujó a los asistentes al interior del propio campo de juego, por lo que la policía montada tuvo que empujar al gentío para revelar los deslindes de cal. El partido comenzó con 45 minutos de retraso, con la multitud parada en la línea misma del campo de juego. Los jugadores ni siquiera pudieron entrar al vestuario durante el entretiempo y no les quedó más remedio que esperar sentados en el campo.

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