Mes: Noviembre 2019

Rasuroterapia

Louis Armstrong tocaba la trompeta con tal ímpetu que, como aún se grababa con un solo micrófono, solían ubicarlo unos cinco metros más atrás que el resto de los intérpretes para que no los ahogara con su potencia. Generó callos en su labio interior que cada cuatro o cinco años extirpaba con sus propias manos usando hojas de afeitar. Los estándares caseros del procedimiento explican que permaneciera hasta seis meses fuera de las pistas, esperando que sanara la sangría.

La ropa sucia se filma en casa

El guion de El Padrino III vincula a la Santa Sede en toda suerte de maniobras subterráneas. La curia romana de hecho vetó a los equipos de producción el ingreso a sus dependencias. Irónicamente, el Vaticano era el controlador de Paramount, el estudio detrás de la película, a través de una empresa llamada Immobilare.

El castigo de los dioses

En noviembre de 2019, el Consejo Regional de Veneto, localizado en Venecia, se inundó por primera vez a causa del aumento en el nivel del mar tan solo minutos después de que rechazara un plan para combatir el cambio climático.

Las barras bravas del violín

De joven, Giuseppe Verdi postuló a maestro di música en Busetto. Siguió una batalla entre quienes apoyaban a Verdi y quienes favorecían al candidato de los sacerdotes locales, con riñas en las tabernas y todo eso, al mejor estilo Boca – River. “Verdi se hartó de todo el asunto y quería volver a Milán, pero sus partidarios estaban tan comprometidos con la causa que lo mantuvieron prisionero en su propia casa”.

Un día cualquiera en Hollywood

En 2006, Werner Herzog vio un auto volcarse cerca de su casa. Se acercó y golpeteó la ventana del conductor. “Solo tranquilízate”, le dijo. “Estoy bien. Estoy tranquilo”, le respondió el hombre. “No, no lo estás”, retrucó Herzog, y le impidió encender un cigarro. Una fuga de gasolina penetraba la cabina. Ese hombre era Joaquin Phoenix.

La escena mejor aliñada del cine

Para la pelea climática de Indiana Jones: Los cazadores del arca perdida, Spielberg no quería un desparramo de sangre. “Quiero una especie de nube, una sensación de polvo”. Sus deseos fueron órdenes. Tras unos cuantos segundos, a todos les ardían los ojos y estornudaban. Era una situación histérica. “¿Qué pusiste en esas tracas?”, le preguntaron al responsable. “Pensaba que nadie se enteraría”, confesó. “Steven me pidió esto a última hora ayer y no había dónde comprar en el pueblo, solo hay unas dos tiendas y un corral de camellos, así que usé pimienta de Cayena. Fue el único polvo rojo que pude encontrar”.

Timpanicidio calificado

Uno de sus conciertos de Arnold Schoenberg derivó en una gresca, y la gresca en un recurso legal, durante el cual un médico testificó que la audiencia pudo sufrir neurosis a consecuencia de su música.

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