Entre mediados de la década de 1970 y mediados de la siguiente, la secta cristiana La Familia Internacional promovía el Flirty Fishing (“la pesca coqueta”), un llamado a las mujeres a atraer hombres a Dios a través del sexo. De acuerdo al líder del culto, David Berg, “amar sexualmente” era 3.000 veces más efectivo que cualquier otra forma de proselitismo.
Como las mujeres debían llevar contabilidad de sus actividades, se computaron 223.311 hombres “pescados” mediante este método (al que llamaban “loved”). Como el culto disuadía del uso de métodos anticonceptivos, miles de bebés nacieron fruto de estas relaciones. Los llamaban “bebés de Jesús”.