“¿Adolf cuánto me dijo que se llamaba el caballero de bigotín?”
En 1936, la familia formada por los rusos Karp Lykov y Akulina Lykova y sus hijos Savin (9) y Natalia (2) se aisló de la civilización para vivir en la taiga siberiana. Durante 41 años, no tuvieron contacto con ningún otro ser humano, y tuvieron dos hijos más. Cuando los descubrió un grupo de geólogos en 1978, ni siquiera sabían de la existencia de la Segunda Guerra Mundial.
